Por Laura Silva
A medida que avanzaba la mañana, familias, amigos y visitantes de diferentes orígenes comenzaron a llenar el espacio, atraídos por la música, los aromas de la gastronomía y el ambiente festivo que caracteriza este encuentro anual que organiza el Hispanic Canadian Heritage Council (HCHC).
Por primera vez, la feria dejó atrás su tradicional sede en Wychwood Barns and Park para trasladarse al corazón de North York, una decisión que representó muchos más meses de planificación y que abrió las puertas a nuevas oportunidades de crecimiento para el festival.
Al ingresar a la plaza, los asistentes eran recibidos por puestos de emprendedores y artesanos provenientes de distintos países latinoamericanos. Joyería, decoraciones, textiles y arte compartían espacio con organizaciones comunitarias y consulados como los de Guatemala, Cuba, Mexico y El Salvador, que se sumaron a la celebración mostrando su apoyo a la comunidad.
Más adelante, la gastronomía ocupaba un lugar protagónico. Desde choripanes y empanadas argentinas hasta tacos mexicanos, chicha venezolana y platillos tradicionales panameños, la feria ofrecía un recorrido culinario por diferentes rincones de América Latina sin necesidad de salir de Toronto.
La música tampoco se hizo esperar. Desde primeras horas del día, presentaciones en vivo acompañaron a los visitantes mientras recorrían el espacio. La zona infantil, por su parte, recibió a numerosos niños y niñas que participaron en actividades como pintura, dibujo y tiro con arco. La asistencia y el entusiasmo observados en este espacio reflejaron el interés de las familias por las propuestas dirigidas a los más pequeños.
Uno de los grandes atractivos de la jornada fue el espectáculo principal en el escenario, el cual comenzó a las tres de la tarde con un ritual maya guatemalteco que dio paso a una serie de presentaciones artísticas representativas de la diversidad cultural latinoamericana.
Grupos de danza y música de distintos países compartieron sus tradiciones con el público. Como en años anteriores, la participación de Kiin Balam México cautivó a los asistentes con su gran talento, la fuerza y el colorido de sus presentaciones. También estuvieron presentes expresiones culturales de otros países de Latinoamérica, tales como Argentina, Chile, Ecuador, Venezuela, Peru y Brasil.
Colombia también tuvo representación sobre el escenario con la participación del grupo Colombia ente las Venas, que presentó el mapalé, una danza tradicional afrocolombiana. Su inclusión permitió mostrar una expresión cultural menos conocida fuera de Colombia y recordar la rica diversidad de tradiciones que existen dentro de cada país latinoamericano.
En sintonía con la Copa Mundial de la FIFA 2026, que por estos días concentra la atención de millones de personas alrededor del mundo, la Feria Latina adoptó el fútbol como temática central de esta edición. La coincidencia no pudo ser más acertada: mientras el torneo reúne naciones dentro y fuera de la cancha, la feria busca crear espacios de encuentro donde distintas comunidades puedan celebrar aquello que las une y aquello que las hace únicas.
Así, uno de los grandes protagonistas fue la FIFA World Cup 2026 Toronto Street Activation, que desarrolló una serie de concursos mundialistas entre los asistentes.





