Fotos: Mauricio Jimenez @magicvisionphotography
Toronto vivió una noche mágica este 26 de mayo, cuando Shakira se presentó en el Scotiabank Arena ante un público eufórico que llenó por completo el recinto. La gira Las Mujeres Ya No Lloran llegó a Canadá con un espectáculo impecable, donde la colombiana no solo repasó sus grandes éxitos, sino que también emocionó con sus mensajes de resiliencia, amor propio y celebración de la vida.
El show arrancó a las 8:30 p.m. con una introducción de videos que recorrieron su carrera, antes de hacer su tradicional ingreso a través del público, saludando a los asistentes en su camino a la tarima. La noche abrió con “La Fuerte”, seguida de “Girl Like Me” y una impecable secuencia de cambios de vestuario, coreografías y visuales que acompañaron cada canción.
Un concierto cargado de nostalgia, fuerza y mensajes personales
El público no dejó de corear cada tema, pero el ambiente alcanzó su punto más alto con clásicos como “Inevitable”, “Pies Descalzos, Sueños Blancos” y “Antología”, esta última interpretada en formato acústico junto a su banda, sentados al borde del escenario. Fue uno de los momentos más emotivos de la noche, con asistentes cantando entre lágrimas.
A lo largo del espectáculo, Shakira dedicó palabras al público de Toronto, agradeciendo su apoyo incondicional. Confesó que ha atravesado años difíciles y que, gracias al amor de sus fans, ha encontrado fuerza para seguir. Antes de interpretar “Soltera”, envió un poderoso mensaje sobre libertad emocional y amor propio, sin importar si uno está en pareja o no.

Fotos: Mauricio Jimenez @magicvisionphotography
Coreografías impecables y producción espectacular
Cada coreografía fue un espectáculo en sí mismo, especialmente durante “Ojos Así” con su baile árabe característico, y “Objection (Tango)” que sorprendió al público con una introducción de batucada. Visuales y luces diseñadas al milímetro acompañaron cada canción, mientras las pulseras LED entregadas al público iluminaban el lugar al ritmo de la música.
La emotiva “Acróstico” proyectó imágenes de sus hijos, y entre cambios de vestuario en escena, Shakira mantuvo al público conectado, incluso durante “Chantaje”, que cantó mientras se cambiaba en camerinos a la vista de todos.


