Juanes conquista Toronto con un lleno total en el Massey Hall

El ícono colombiano hizo vibrar a la ciudad en su World Tour 2026 con una velada inolvidable de grandes éxitos, rock y nostalgia.
Toronto · Publicado el: 22 septiembre, 2026

La noche del pasado sábado 19 de septiembre, el icónico Massey Hall de Toronto se transformó en una fusión de culturas, banderas y emociones. El cantautor colombiano Juanes regresó a la ciudad canadiense con su Juanes World Tour 2026, logrando un lleno absoluto (en una velada donde su carisma, su espectacular banda y la conexión con el público demostraron por qué sigue siendo una de las máximas leyendas de la música latina.

El concierto estalló con fuerza pura: Juanes apareció en el escenario empuñando su guitarra para regalar un enérgico solo de rock que encendió de inmediato los ánimos. Sin dar respiro, encadenó una ráfaga de sus más grandes clásicos: “Me Enamora”, “La Paga”, “Yerbatero” y “Mala Gente”.

Fue en ese momento cuando el artista se detuvo a saludar a la audiencia de Toronto, reconociendo con emoción la inmensa diversidad de la ciudad. "Aquí hay gente de todas partes", destacó conmovido. Y con esa complicidad que lo caracteriza, invitó a la multitud a unirse a través del ritmo que une a todo el continente: "Como acá estamos todos, vamos a hacerlo con algo que nos conecta como es la cumbia… y vamos a celebrar este encuentro bailando". Así dio paso a un bloque rítmico irresistible compuesto por “Muérdeme”, mezclado magistralmente con fragmentos de “Timelapse de Sol” y “Fuego”.

Recordando los inicios: De un Toronto en 1999 al sueño del Massey Hall

Uno de los momentos más nostálgicos de la noche llegó cuando Juanes volvió a dirigirse al público para agradecer tanto cariño acumulado a lo largo de los años. El colombiano compartió una íntima anécdota: contó que, al llegar a la ciudad, estuvo caminando por el centro de Toronto y no pudo evitar recordar el año 1999, cuando filmó en esas mismas calles el video de su primera canción en solitario, “Fíjate Bien”.

Con la voz cargada de emoción, contrastó aquellos días de incertidumbre con el presente: ver esta histórica "casa llena" y con las entradas agotadas. "¡Un sueño hecho realidad, no sería nada sin ustedes!", exclamó ante la ovación ensordecedora del público, que coreó cada uno de los temas de la noche de principio a fin.

El viaje musical continuó con “Nada Valgo Sin Tu Amor”, fusionada en un gran mix con “Besos en Guerra”. Posteriormente, la magia de las colaboraciones se hizo presente cuando invitó al escenario a  Andrea Bejar, la talentosa artista encargada de abrir el show, para interpretar juntos a dueto el himno “Fotografía”. Siguieron temas como “Hagamos Que”, “Cuando Estamos Tú y Yo” y “Volverte a Ver”.

GALERÍA DE FOTOS: Juanes en Toronto

Antes de interpretar su siguiente tema, Juanes abrió su corazón para reflexionar sobre la existencia: "¿Qué sería de nuestras vidas sin un propósito? El propósito es lo más importante, esa fuerza y energía que nos despierta cada mañana para ser mejores personas, mejores amigos, mejores parejas… Tener el propósito de luchar por tu sueño, porque una vida sin propósito es muy triste". Bajo esta profunda premisa, introdujo “Nada Que Perder”, uno de los temas de su nuevo álbum de estudio, abriendo el bloque para clásicos de sus primeros discos como “Fíjate Bien”, “Podemos Hacernos Daño” y “Es Por Ti”, seguidos de éxitos contemporáneos de álbumes como Mis Planes Son Amarte (“Nada”, “Mis Planes Son Amarte”) y de sus raíces con “Un Día Normal” y “Una Noche Contigo”.

La emotividad llegó a su punto cumbre cuando Juanes habló de la paternidad. Recordó que la siguiente canción la escribió hace 23 años, justo una semana antes del nacimiento de su hija Luna. "Uno siente que se ha enamorado alguna vez, pero cuando conoce el amor de los hijos sabe que ese es el más fuerte y que nadie puede reemplazarlo", afirmó.

Mirando hacia la multitud, el cantante reconoció y saludó a una fiel fanática francesa que viaja por todo el mundo recorriendo sus conciertos. En un gesto de pura humildad y carisma, Juanes bajó del escenario, se mezcló entre el público para abrazarla y, rodeado de sus fanáticos en mitad de la pista, interpretó de forma acústica “Para Tu Amor” solo con su guitarra, regalando el momento más inolvidable de la noche.

De vuelta al escenario principal, el colombiano exclamó: "¡Vamos ahora sí a bailar!", desatando la fiesta total con “Gotas de Agua Dulce”, “La Plata”, “Bonita”, y los covers tropicales de Joe Arroyo, “La Noche” y “Rebelión”.

Antes del acto final, Juanes compartió sus raíces musicales. Relató que mientras crecía en Medellín, sus padres (originarios del hermoso pueblo de Carolina del Príncipe) escuchaban música popular y tradicional, pero que al entrar al bachillerato descubrió un mundo nuevo: el rock. "¡Yo no tenía ni idea! Y desde allí me enamoré del rock". Como tributo a esa pasión, interpretó “No Creo en el Jamás” y desató la euforia rockera con un demoledor medley de covers que incluyó “Paranoid” (Black Sabbath), “Enter Sandman” (Metallica) y “Seven Nation Army” (The White Stripes).

Para el cierre, el Massey Hall se quería venir abajo con los megaéxitos “La Camisa Negra” y “La Luz”. Sorprendiendo a todos, armó un espectacular medley que comenzó con merengue dominicano, mutó hacia una vibrante cumbia con tintes colombianos y mexicanos para interpretar “Carranga”, y finalizó la velada por todo lo alto con “A Dios Le Pido”.

Con banderas de múltiples países latinoamericanos ondeando en el teatro, músicos excepcionales de primer nivel en el escenario y un repertorio perfecto que balanceó sus nuevos lanzamientos con los clásicos de siempre, Juanes consolidó en Toronto una presentación excelente, reconfirmando que su carisma y su propuesta musical siguen siendo un lenguaje universal.

Por: Lina Rodriguez, Fotos: Carlos Bolivar

Antes de interpretar su siguiente tema, Juanes abrió su corazón para reflexionar sobre la existencia: "¿Qué sería de nuestras vidas sin un propósito? El propósito es lo más importante, esa fuerza y energía que nos despierta cada mañana para ser mejores personas, mejores amigos, mejores parejas… Tener el propósito de luchar por tu sueño, porque una vida sin propósito es muy triste". Bajo esta profunda premisa, introdujo “Nada Que Perder”, uno de los temas de su nuevo álbum de estudio, abriendo el bloque para clásicos de sus primeros discos como “Fíjate Bien”, “Podemos Hacernos Daño” y “Es Por Ti”, seguidos de éxitos contemporáneos de álbumes como Mis Planes Son Amarte (“Nada”, “Mis Planes Son Amarte”) y de sus raíces con “Un Día Normal” y “Una Noche Contigo”.

La emotividad llegó a su punto cumbre cuando Juanes habló de la paternidad. Recordó que la siguiente canción la escribió hace 23 años, justo una semana antes del nacimiento de su hija Luna. "Uno siente que se ha enamorado alguna vez, pero cuando conoce el amor de los hijos sabe que ese es el más fuerte y que nadie puede reemplazarlo", afirmó.

Mirando hacia la multitud, el cantante reconoció y saludó a una fiel fanática francesa que viaja por todo el mundo recorriendo sus conciertos. En un gesto de pura humildad y carisma, Juanes bajó del escenario, se mezcló entre el público para abrazarla y, rodeado de sus fanáticos en mitad de la pista, interpretó de forma acústica “Para Tu Amor” solo con su guitarra, regalando el momento más inolvidable de la noche.

De vuelta al escenario principal, el colombiano exclamó: "¡Vamos ahora sí a bailar!", desatando la fiesta total con “Gotas de Agua Dulce”, “La Plata”, “Bonita”, y los covers tropicales de Joe Arroyo, “La Noche” y “Rebelión”.

Antes del acto final, Juanes compartió sus raíces musicales. Relató que mientras crecía en Medellín, sus padres (originarios del hermoso pueblo de Carolina del Príncipe) escuchaban música popular y tradicional, pero que al entrar al bachillerato descubrió un mundo nuevo: el rock. "¡Yo no tenía ni idea! Y desde allí me enamoré del rock". Como tributo a esa pasión, interpretó “No Creo en el Jamás” y desató la euforia rockera con un demoledor medley de covers que incluyó “Paranoid” (Black Sabbath), “Enter Sandman” (Metallica) y “Seven Nation Army” (The White Stripes).

Para el cierre, el Massey Hall se quería venir abajo con los megaéxitos “La Camisa Negra” y “La Luz”. Sorprendiendo a todos, armó un espectacular medley que comenzó con merengue dominicano, mutó hacia una vibrante cumbia con tintes colombianos y mexicanos para interpretar “Carranga”, y finalizó la velada por todo lo alto con “A Dios Le Pido”.

Con banderas de múltiples países latinoamericanos ondeando en el teatro, músicos excepcionales de primer nivel en el escenario y un repertorio perfecto que balanceó sus nuevos lanzamientos con los clásicos de siempre, Juanes consolidó en Toronto una presentación excelente, reconfirmando que su carisma y su propuesta musical siguen siendo un lenguaje universal.

Por: Lina Rodriguez, Fotos: Carlos Bolivar

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