El Inti Raymi en Toronto 2026 se celebrará los días 27 y 28 de junio en la parroquia de San Lorenzo Church, reuniendo a la comunidad latinoamericana en dos jornadas de música en vivo, danzas folclóricas, gastronomía tradicional, artesanías y espacios familiares que fortalecen la identidad cultural en la ciudad de Toronto.
El evento mantiene viva una tradición de 27 años de historia, consolidándose como un espacio de identidad cultural, encuentro comunitario y solidaridad migrante. Cada edición reúne a voluntarios, artistas latinoamericanos y organizaciones comunitarias que trabajan de manera conjunta para fortalecer la cultura en Canadá, promoviendo la integración de nuevas generaciones y el apoyo a la comunidad migrante.
Un festival con origen comunitario y espiritual
El Inti Raymi en Toronto nació hace 27 años, impulsado por Monseñor Hernán Astudillo desde la parroquia San Lorenzo, en un contexto en el que el templo necesitaba recursos para su sostenimiento. Según recuerda el sacerdote, la idea surgió a partir de su experiencia con comunidades indígenas en Saraguro, Ecuador, donde conoció formas de organización comunitaria y tradición cultural que luego buscó replicar en Canadá como un espacio de encuentro.
“Empezamos con muy poco, incluso con músicos que colaboraban con lo mínimo, pero con mucha entrega”, relató Monseñor Hernán en entrevista, recordando los inicios del festival en el parqueo de la parroquia, donde se realizaban actividades comunitarias con recursos limitados pero con fuerte participación voluntaria.
Con el paso de los años, el evento creció, se trasladó a distintos espacios de la ciudad y finalmente regresó de manera estable a la parroquia San Lorenzo Church, donde hoy se organiza de forma autogestionada con el apoyo constante de voluntarios de la comunidad.

De celebración cultural a proyecto de acción social
Con el tiempo, el Inti Raymi en Toronto dejó de ser únicamente una celebración cultural para convertirse en un proyecto de acción social y solidaridad migrante, donde los fondos recaudados se destinan a iniciativas humanitarias y apoyo a comunidades vulnerables tanto en Canadá como en América Latina.
“Los fondos no son para enriquecer a nadie, sino para ayudar a alguien”, destacó Monseñor Hernán, subrayando que el festival tiene un enfoque comunitario basado en la cooperación y el servicio.
En los últimos años, parte de este trabajo ha incluido el apoyo a jóvenes indígenas en Ecuador mediante la entrega de prótesis, así como el envío de ayuda humanitaria y filtros de agua a comunidades vulnerables en América Latina, en coordinación con organizaciones como Global Medic y la llamada Caravana de la Esperanza.


