Tras varios días con temperaturas inusualmente suaves, Toronto volverá bruscamente al invierno más duro. Un sistema de baja presión cargado de humedad avanzará hacia la región durante la madrugada del miércoles y provocará un escenario complejo: nieve, granizo de hielo y lluvia congelante combinados durante varias horas continuas.
Según Environment and Climate Change Canada, el fenómeno podría cubrir calles, veredas y vehículos con una capa resbalosa, generando condiciones peligrosas tanto para peatones como conductores. La advertencia meteorológica señala que los cambios de temperatura a diferentes alturas harán que el tipo de precipitación cambie constantemente durante el día.
Qué esperar durante la tormenta
En la ciudad se estiman hasta 5 centímetros de nieve, pero sectores cercanos del área metropolitana podrían recibir acumulaciones considerablemente mayores si la temperatura se mantiene bajo cero durante más tiempo. En algunos puntos del sur de Ontario incluso podrían alcanzarse entre 15 y 20 centímetros antes del final del miércoles.
El mayor problema no será únicamente la nieve, sino la lluvia congelante. Se prevén varias horas continuas de precipitación que al tocar el suelo se convertirá en hielo, generando superficies extremadamente resbalosas y peligrosas. Esto también reducirá la visibilidad en distintos momentos del día y podría complicar seriamente los desplazamientos urbanos.

El sistema comenzará durante la madrugada y se mantendrá activo hasta después de la cena, impactando directamente las horas pico de la mañana y la tarde, cuando más personas se movilizan por la ciudad.

