Tras la enigmática muerte de un residente en un condominio de Santo Domingo, los demás habitantes son convocados por la policía para ser interrogados. A medida que esperan en una pequeña sala al oficial responsable, el miedo y la tensión comienzan a dominar a los sospechosos, llevándolos a acusarse mutuamente mientras intentan demostrar su inocencia ante los demás.
Esta es la historia de Convivencia, una película intrigante dirigida por el dominicano José Gómez de Vargas. Esta es parte de los cuatro largometrajes traídos desde diferentes países de América Latina que serán proyectados el próximo sábado 26 de octubre en Innis Town Hall como parte del Toronto Latin American Film Festival 2024.
La inspiración detrás de este interesante largometraje que nos visita desde República Dominicana viene de la experiencia del guionista Tony Gómez al vivir en un condominio. Al igual que en la película, él habitó en un edificio de ocho unidades, y cada personaje dentro de este relato de ficción está basado en los vecinos con quienes él tuvo la oportunidad de convivir durante esa época.
Ahora bien, aunque la trama de esta fascinante narrativa haya sido construida alrededor de un asesinato, esta película es más que esto, como lo menciona el director José: "Más que saber quién es el asesino, es la naturaleza humana. Lo que sucede cuando estamos en un punto entre la espada y la pared, donde nos vemos amenazados por una situación externa y reaccionamos: nos queremos librar nosotros y ya lo que suceda con los otros, en cierta manera, es problema del otro. Eso es lo interesante de lo psicológico de esta película".
Y como los retos son parte de la vida, uno de los más grandes fue encontrar la locación ideal para realizar la mayor parte de la filmación de Convivencia. Así que luego de mucho buscar, finalmente decidieron construir el espacio en una propiedad de Tony Gómez. Por otro lado, nos cuenta José, siempre es un desafío tanto para el director como para los actores cuando son tantos de estos últimos con una intervención muy marcada a un mismo nivel, en una única locación y sin pausa, pues todos deben mantener la misma energía con la que comenzaron. Es muy complejo también en términos de continuidad. El director expresa que "si en las semanas que estuvimos rodando, hay algún cambio, pues se nota. Se supone que están viviendo un momento lineal, que están pasando ocho horas en varias semanas de rodaje".

