El próximo 13 de octubre, Radio CHHA 1610 AM, conocida como “La voz de la comunidad”, celebrará dos décadas de historia. Hablamos con el Mons. Astudillo, fundador de la emisora, quien compartió el proceso y los desafíos que ha enfrentado a lo largo de estos años. La celebración se llevará a cabo con alegría en el patio de la parroquia San Lorenzo.
El inicio de Radio CHHA: Una voz para la comunidad hispana en Canadá
La historia de Radio CHHA comienza con la visión del Mons. Astudillo, quien llegó a Canadá con el anhelo de crear un espacio que representara a la comunidad hispana. Originario de Cuenca, Ecuador, Mons. Astudillo traía consigo la experiencia de haber organizado una radio comunitaria en su país. Al llegar a Toronto, se dio cuenta de que "nuestra comunidad hispana no tenía una estación de radio en esta ciudad".
Han transcurrido dos décadas desde que nació la primera estación de radio en español en el corazón de Toronto. Aunque existían varios programas en español, no había una frecuencia dedicada exclusivamente a esta lengua. “Fue una convivencia espiritual, llena de preocupaciones por la comunidad latinoamericana, la que me inspiró a crear una emisora en español. ¡No teníamos una voz!”, declaró Mons. Astudillo. Con un sólido trasfondo en talleres de educación popular y teología de la liberación, comenzó a explorar las opciones de radio disponibles, y así, la idea de establecer una emisora para la comunidad cobró vida.
La Búsqueda de Licencias
Con la firme intención de hacer realidad su proyecto, Mons. Astudillo visitó repetidamente las oficinas de la CRTC (Canadian Radio-television and Telecommunications Commission). “En tres ocasiones fui a la oficina de la CRTC, ubicada en la intersección de Saint Clair y Yonge. Allí hice buenas amistades, como con Margaret, la asistente, quien me proporcionó documentos y me animó a crear una radio. También conocí a Wayne Plunkett, quien me asesoró sobre cómo organizar y establecer una estación”, relata Mons. Astudillo. Wayne le indicó que había un espacio disponible en la frecuencia AM, específicamente en el número 1610.
La persistencia de Mons. Astudillo le permitió entablar una amistad con Wayne Plunkett, un experto en concesiones de radio. “¿Realmente quieres abrir una estación de radio?”, le preguntó Wayne en su tercer encuentro. Mons. Astudillo, con determinación, respondió: “Sí, definitivamente”. Así comenzó el camino hacia la creación de Radio CHHA.
Con la orientación de Wayne, Mons. Astudillo presentó una solicitud para una licencia de radio comunitaria en la frecuencia 1610 AM, un espacio que llevaba años sin utilizar. Juntos formaron un equipo de miembros de la comunidad, que les permitió presentar su propuesta a la CRTC en septiembre de 2002. “Solo teníamos 10 minutos para hacer esa presentación”, recuerda Mons. Astudillo. Tras meses de espera, el 17 de abril de 2003, recibió la tan esperada noticia: la licencia para Radio CHHA había sido aprobada.
Con la licencia en mano, el siguiente paso fue construir un equipo sólido y capacitado. Junto a Rodrigo Briones, un experto en radio comunitaria, Mons. Astudillo estableció una escuela para formar a los voluntarios en la producción de programas. “Creamos una escuela durante un año para enseñar a todos los voluntarios”, dice Mons. Astudillo, reflejando la emoción de la comunidad al unirse a esta iniciativa.
Desde su fundación, Radio CHHA se convirtió en un punto de encuentro para la comunidad hispana, ofreciendo una variedad de programas que reflejan la diversidad de sus oyentes. La radio ha sido un espacio de apoyo y conexión, manteniendo viva la cultura y promoviendo la solidaridad entre los distintos grupos de la comunidad.
Asesorado por Wayne Plunkett, quien fue un mentor esencial, Mons. Astudillo solicitó cartas de apoyo de personalidades para presentar la propuesta de creación de la radio. Afortunadamente, recibió respaldo de organizaciones canadienses, aunque lamentó que ninguna de las organizaciones hispanas ofreciera apoyo.
Después de que la CRTC publicara en su sitio web todas las propuestas de organizaciones y personas interesadas en obtener una frecuencia, incluida la de CHHA, tres meses más tarde, Mons. Astudillo recibió una carta invitándolo a presentar los motivos por los cuales deseaban una licencia para la comunidad latinoamericana. “Wayne Plunkett me sugirió formar un equipo de personas para presentar y argumentar la propuesta ante la CRTC en septiembre de 2002, en un lapso de 10 minutos. Como se trataba de obtener una licencia de radio comunitaria, muchos no le daban la importancia que merecía”, explica.
Transcurrieron aproximadamente siete meses hasta que, el 17 de abril de 2003, recibió la llamada de la CRTC en Ottawa confirmando que la licencia de radio para la comunidad latinoamericana había sido aprobada. “Fue una nueva aventura para la comunidad de la parroquia San Lorenzo y para la comunidad latinoamericana canadiense”, añade.
El proceso comenzó con la construcción física de CHHA 1610 AM, bajo la dirección del ingeniero Brian Sawyer, y la dirección teórica de Rodrigo Briones, quien incorporó la experiencia de José Ignacio López Vigil para organizar talleres de educación popular sobre cómo crear programas de radio comunitaria.

Embajadores de esta aventura comunitaria
- Wayne Plunkett: Asesor sabio y paciente.
- Las mamitas de la parroquia San Lorenzo: Lograron recaudar $5,000 para iniciar el proyecto.
- Brian Sawyer: Ingeniero comprometido que apoyó nuestros sueños.
- Luis Calle: Constructor que solidificó la base de la estación.
- Warmer López: Ayudante de Brian Sawyer.
- Rodrigo Briones: Asesor en la realización de programas radiales.
- Tony y Luis Cruz: Instaladores de los cables de comunicación en la estación.
- Linda McGlade: Maestra incansable que resolvía las preguntas de la CRTC con paciencia y dedicación.



