Los Amigos Invisibles regresaron a Toronto y ofrecieron una presentación llena de energía, baile y buena vibra. El público coreó éxitos como Mentiras, La que me gusta, Cuchi Cuchi y muchos más, en una noche que celebró más de 30 años de carrera y su legado musical en la escena latina.
Con un show impecable, lleno de ritmo, conexión con el público y la esencia que los ha convertido en una de las bandas más queridas de Venezuela y del continente, la agrupación convirtió Annabel’s en una pista de baile de principio a fin.