Gran celebración del Club Uruguay Candombe y Murga del bueno en Toronto
"...Y no permitas que los sueños se terminen. No dejes nunca de soñar..."
fueron un par de líneas con las que Roque Pérez cerró la Murga "La...", el grupo musical de los jóvenes. Esas palabras me impactaron pues en realidad miraba a mi alrededor en el mar de mesas completamente ocupadas este pasado sábado 18 de junio de 2005 en las instalaciones del Ukrainian Hall y dije para mí misma, estos uruguayos soñaron y su sueño se ha hecho realidad. (Comenzaré a soñar para ver a mis compatriotas en una experiencia similar). La realidad era que había generaciones de uruguayos, cantidades de niños pequeños, muchísimos abuelos, cientos de adultos y un número impresionante de jóvenes participantes y expectadores. ¡FELICITACIONES a toda la directiva del Club Uruguay, muy en particular a su presidente Eddie Quindamo, a los directores e integrantes del Candombe Infantil: Fantasía Oriental, La murga La..., La murga La Fulera y del Candombe Mayor!
Para nuestros amigos que no son uruguayos y que no han vivido la linda experiencia de presenciar esta muestra de la cultura oriental, les cuento. De las conversaciones que tuve con Juan Ichkhanian y con Marcelo Longo, un amigo que en inglés sería un "jack of all trades" por todas las tareas en las que colabora en el Club, podemos definir a la murga como "la voz de los pobres" y es que particularmente en tiempos de represión, el pueblo a través de sus cantos y bailes callejeros podían hacer pública su opinión corriendo un menor riesgo de hacerlo oficialmente. Estos grupos tradicionales carnavaleros vestían unos trajes llenos de colores contrastantes, de brillos y algo tan característico del Carnaval como son las caretas pintadas asemejándose a los mimos. Más de 55 integrantes conforman la murga y verlos a todos en escena fue muy entretenido. Su presentación fue la culminación de 5 meses de ensayo que verdaderamente se notó por la desenvoltura de los artistas.
La pared escenográfica nos mostraba el barrio "Medio Mundo", donde se originaron los grupos de Candombe pues allí es donde vivían los negros que comenzaron sus canciones carnavalescas a manera de divertirse. Ese paisaje recibió a la Murga La Fulera, bajo la magnifica dirección de Rafael Antognazza, que después de enunciar: "Uruguay es solidario y siempre será una misma cosa" despertó aplausos seguidos de críticas jocosas a situaciones y diferentes personajes en los que ni el presidente del Club o George W.Bush se libraron. Esta murga que estaba celebrando su 30 aniverario también presentó una parodia que hizo reir a carcajadas a los presentes pues narra las peripecias de un uruguayo que sale de su tierra para venirse a Toronto. Las experiencias de este inmigrante con las autoridades del aeropuerto, su nostalgia por los que dejó, los reportes a la familia que dejó allá, acerca de la primera "divina" nieve que con el pasar del invierno se convierte en la nieve "bobota" fueron momentos que provocaron mucha risa sin dejar de ser experiencias con las que todos los presentes pudimos identificarnos.
Finalmente el Candombe Mayor, con canciones muy bien interpretadas, muy en particular en el estupendo timbre de voz de Elvio Fernández, hizo derroche de habilidades por parte de los tamborileros y por supuesto no se pueden quedar atrás las habilidades danzantes de las vedettes. Estas jovencitas que lucieron un atuendo diferente en cada salida brillaron no sólo por las luces de sus trajes sino por sus movimientos al compás de los tambores y por sus contagiantes sonrisas. Adriana Ricalde, su directora, fue merecedora de muchos elogios y demostraciones de aprecio por parte de sus pupilas.
Como mi trabajo en el Toronto Catholic District School Board me permite conocer a muchos jóvenes estudiantes quiero festejar la participación de Tamara y Fausto Pérez (de St. Gerard Majella) en el Candombe Infantil y de Daiana Peña (de Madonna Secondary School) en el Candombe Mayor.
Para despedirme comparto con Uds. mi conversación con Sofía Solano -4 añitos-, la Princesita de la Murga La...(estudiante en St. Jerome). Sus respuestas al preguntarle qué le gusta más de ser princesa fueron: se puede pintar, ponerse una corona, bailar, ponerse caravanas (aretes) como las chicas grandes. También conversé con Sebastián Rosales -5 añitos- (estudiante en St. Jude). Cuando le preguntaron al Presidente Sebas, durante la murga, que haría como presidente; él contestó: permitir el que no se tenga que ir a la escuela. Después me comentó que era sólo en broma y que a él le gustaba bailar (bien que lo demostró al mantenerse meneando al ritmo de la música) y que es hincha de Peñarol. Ambos niños mencionaron que les gusta hablar español y eso es muy importante.
Es a través de actividades como las que se promueven en el Club Uruguay, tanto las musicales, culturales como deportivas que conseguiremos que nuestras futuras generaciones conserven nuestras tradiciones, preserven nuestro hermoso idioma y que nunca dejemos de soñar en lo maravilloso de nuestra cultura y el calor de nuestras familias por parentesco sanguíneo o de cariño.
Podría seguir relatando paso a paso lo gozado en esta fiesta azulblancoamarilla pero sólo me queda compartir la alegría de haber presenciado este carnaval y esperar haber sembrado la semilla de curiosidad para que el próximo año no se pierdan el espectáculo.