En conjunto con el Consulado General de México se disfrutó de una gran fiesta familiar
Este fin de semana el Harbourfront Centre se vistió de charro y mortaja. En conjunto con el Consulado General de México, este Sábado 3 y Domingo 4 de Noviembre, se dio lugar la celebración del Día de los Muertos. El Día de los Muertos se celebra en la mayoría de los países latinoamericanos, pero en México, es un popularísimo día feriado en el que los mexicanos recuerdan a sus fallecidos y reviven sus memorias a través de un sinnúmero de actividades y festividades. Es un legado de nuestros ancestros que se ha ido transformando a través de los años, y cuya intención original era celebrar a los niños y los muertos- no de una manera mórbida, sino como una celebración festiva.
En este día y de una manera simbólica, las familias ya sea reciben a sus muertos en sus casas o visitan a sus seres queridos en los cementerios, limpiando y adornando sus lápidas, decorándolas con flores, compartiendo con familiares y amigos e interactuando socialmente con los otros miembros de la comunidad que también se reúnen allí. Es creencia que las almas de aquellos que ya no están vivos regresan para disfrutar con su gente de esta celebración. Los familiares cuentan historias acerca de sus muertos. Se preparan comidas con carnes y salsas picantes, bebidas de chocolate, galletitas, confecciones azucaradas en forma de esqueletos o animales, y un pan especial llamado el "pan de muerto".
Los altares son decorados de forma minuciosa y detallada, con flores, amuletos religiosos y con ofrendas de comida, cigarros y hasta bebidas alcohólicas. Todo esto se realiza no de una forma fatalista, sino con un tono de celebración y alegría, y este ritual se convierte en una manera de aceptar el ciclo inevitable de la vida y la muerte, en el que esta última se mira no como el fin de la vida, sino como un renacimiento humano en la tierra de los muertos.
Este evento en particular en el Harbourfront Centre, que fue totalmente gratuito, incluyó música, bailes folklóricos, comida, cortometrajes, ofrendas comunitarias y altares muy decorados, asi como actividades para los niños y venta de artesanías, joyas, cerámicas y productos mexicanos. Entre los visitantes había igual cantidad de mexicanos y latinos, como canadienses, a quienes les llama mucho la atención y disfrutan sobremanera lo colorido de nuestra cultura.
El aclamado pianista Eugenio Toussaint se hizo presente con el su grupo, el Eugenio Toussaint Jazz Trio. Este grupo ha sido nominado a un premio Grammy for Mejor Album de Música Clásica y por mejor grabación de Música Clásica en la categoría latina. Toussaint también ha trabajado con Paul Anka. Por otro lado, el grupo local Tequila, de música tradicional norteña, puso a la audiencia a bailar, con sus melódicos números regionales mexicanos. El público canadiense pareció disfrutar muchísimo estos bailes.
El artesano Gerardo Sánchez Acevedo brindó demostraciones de como hacer los cráneos de azúcar, una forma artesanal que se origina en el centro y sur de México. A estos cráneos se les decora con baños de azúcar y papel de aluminio de diferentes colores y se les pone el nombre de la persona para quien es la ofrenda y el nombre de la persona que lo obsequia. Estas confecciones azucaradas se regalan tanto a los vivos como a los muertos.
Una de las secciones más visitadas, destacadas y llamativas de este evento en Harbourfront fue la de las ofrendas comunitarias y los altares, creados para esta ocasión en especial por diferentes organizaciones locales, entre ellas la Asociación Cultural Latino Canadiense, la Asociación Mexicana de Grupos Profesionales de Canadá, Mexico Abroad, Enlace Community Link Inc., Cien Mujeres Mexicanas, Ex-A-Tec y el Consulado Mexicano en Toronto. Estos altares representaron las ofrendas que las familias mexicanas le brindan a sus muertos en este día, y que decoran con prendas que se cree que atraen a los fallecidos. Pudimos observar altares con fotos de leyendas mexicanas como Pedro Infante, Frida Kahlo y Ernesto Alonso.
El folklore tradicional mexicano no podía faltar, y en esta ocasión la Compañía de Danza Folklórica Mexicana brindó una coreografía especial preparada exclusivamente para esta ocasión por su directora Hilda Panasiuk. Un detalle muy interesante fue la participación especial de Jaime Elizondo, quien brindara una versión muy conmovedora de la canción Amor Eterno. El teatro estaba lleno a capacidad, disfrutando de este tan especial recital de danza folklórica.
Hubieron también ventas artesanales, en las que se observaban joyas, cerámicas y artesanías, creaciones en su mayoría de artesanos mexicanos residentes en nuestra ciudad. La comida mexicana, por supuesto, no podía faltar, y el popular restaurante El Jacalito se dio a la tarea de ofrecer al público lo mejor de los platillos mexicanos, que lucían todos muy tentadores. Los niños, a su vez, pudieron disfrutar de artes manuales, con una sección exclusiva para ellos en la que dibujaron, pintaron y pasaron un rato ameno mientras aprendían sobre la colorida celebración mexicana que es el Día de los Muertos.
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Publicado 06 de noviembre 2007
Fotos y Reportaje: Alma Sandoval Betancourth alma@torontohispano.com