CARNAVAL BRASIL 2007 Música, baile, tambores y fiesta en las calles
Tambores, gritos y algarabía
Desfiles sobre pasarelas de carros alegóricos, danzantes y bailarinas con ligeros disfraces de plumas, pedrerías y encajes. Tambores, gritos y algarabía. Esta no es precisamente la típica imagen que uno tiene del centro de Toronto en una noche de mediados de febrero. Sin embargo es una descripción bastante cercana de lo ocurrido el pasado Sábado 17 de Febrero en el Liberty Grand Complex de Exhibition Place (25 British Columbia Road), cuando la comunidad brasileña de Toronto celebró, al mismo tiempo que millones de compatriotas en Brasil y en todo el mundo, el Carnaval 2007.
El gran salón se volvió pequeño ante la gran cantidad de público que poco a poco se dio cita para este evento, que por segundo año consecutivo fue organizado por Brasil News, esta vez con la coparticipación de importantes agrupaciones como la Escuela de Samba de Toronto, Brasil Nativa, la banda Sambacana, Capoeria Males y Samba Explosión. Luego de los discursos de rigor, palabras de bienvenida de las organizadoras y un desfile de los mejores disfraces, arrancó la fiesta al compás de la música. La banda Sambacana hizo el deleite de los asistentes que bailaban y cantaban a una sola voz los variados éxitos de la música popular brasileña, mientras diestros bailarines mostraban sus destrezas sobre la pasarela.
Luego de una extensa presentación, la música se detuvo. Todos los presentes se aglomeraron en un circulo al pie de la tarima. Muchos con una cámara en mano. La demostración a cargo del grupo Capoeria Males comenzó. Entre cantos y tambores, uno a uno todos los ejecutantes saltaron a la arena dando muestras de su habilidad y destreza, en un duelo de baile y electrizantes contorsiones.
Tras un breve receso la percusión se adueñó nuevamente del escenario. Entre aplausos y una gran conmoción de alegría al escuchar los compases de la música, como transportado mágicamente desde algún sambódromo a miles de kilómetros de distancia, una "batería", una orquesta de samba hizo su aparición en la tarima. La pasarela se convirtió en un carro alegórico, cuando bailarines ataviados con sus mejores galas salieron detrás del escenario, y el público del auditorio se volvió parte del "ala" principal del "enredo" escogido por la "escuela" de salsa de Toronto. Todos disfrutando y volviéndose parte del espectáculo.
Tania Nuttal, una de las organizadoras del evento, nos comentó que el principal propósito detrás de esta fiesta era el traer una pequeña parte del Brasil a Toronto. Dar a los brasileños la posibilidad de olvidarse al menos por una noche de todo lo demás y festejar tal como lo harían en su país natal, y a su vez abrir las puertas a todos los habitantes de esta gran ciudad para que disfruten de esta maravillosa celebración.
En realidad fue una fiesta como ninguna otra. Verdaderamente una parte de Brasil rompió las barreras de tiempo y espacio para llegar a esta ciudad, en un evento que en sus futuras ediciones bien podría volverse un atractivo para el resto de sus habitantes y visitantes. Quizás hizo falta el poder saborear alguna de las delicias de la gastronomía brasileña, o el poder bailar por días y noche sin fin, en calles y plazas, bajo el sol y las estrellas, sin usar abrigo por supuesto. Pero eso no importó a todos los invitados a esta fiesta, que dieron rienda suelta a la alegría y se transportaron al menos una noche a las calles de una ciudad del Brasil, o convirtieron por una noche a Toronto en una ciudad más de ese hermoso país sudamericano.