Festival de pizzas y tarantelas
Este 3 y 4 de julio, se celebró el Festival número 13 del Corso Italia y se hizo a lo grande
Decir que una fiesta fue tan buena como para entrar en los record Guiness de alguna manera ya es decir bastante.
Y esto fue exactamente lo que ocurrió el pasado domingo 4 de julio cuando el chef y conductor de televisión Bob Blumer, logró cocinar en tan solo una hora la asombrosa cantidad de 172 pizzas repartiendo así las 1,300 rebanadas entre los hambrientos espectadores.
Pero esto fue solo uno de los espectáculos que nos trajo el Festival número 13 del Corso Italia el cual se llevó a cabo en la conocida Vía Italia. Más de 30 agrupaciones musicales le daban la música de fondo a este festival tocando en cada esquina, plaza o balcón para el deleite de los espectadores.
Este año el Festival se dividió en dos fechas, el sábado 3 y el domingo 4 de julio, además de llevar a cabo sus espectáculos más importantes en tres locaciones distintas, pero muy cerca una de la otra.
Quién comenzó la velada tanto del sábado como del domingo en el Corso Italia BIA Stage ubicado en la 1241 de la Avenida St. Clair, fue el joven AJ Deboer, quien cantando sus propias versiones de algunas de sus canciones favoritas, cautivó al público con su voz.
Para quienes les gusta la samba y los sabrosos ritmos brasileros, el festival nos regaló la actuación de la Escola de Samba, en ambas fechas. Haciendo gala tanto de los talentos de la comunidad brasileña de Toronto como de sus recursos musicales, Escola de Samba demostró por qué es reconocida como el más importante grupo de música brasilera en Toronto e hizo bailar incluso a quienes contaban con dos pies izquierdos.
Para los que asistieron al festival el día sábado aparecería, junto a su potente voz y suaves melodías, el cantante Carlo Coppola, quien siempre fiel a sus raíces, representó de manera espectacular a la comunidad italiana. Sus canciones llenas de sentimiento hicieron que más de uno haga muestras de afecto, mientras el artista se desenvolvía en el escenario.
El domingo, en cambio, se presentó Dominic Mancuso, quien de la mano de su suave voz y de su magnífica manera de tocar la guitarra cautivó a todos los presentes cantando siempre en italiano, diversos temas de su nuevo disco Confortably Mine.
Dando las 4:30 de la tarde, en ambos días, el violín de Dr. Draw empezaba con sus primeras notas, dejando a más de uno cautivado por la belleza de su música. El músico presentó algunos temas de su nuevo disco Distinctively Unclassified, y recordó que, como él mismo dice, no es un doctor pero su música sabe cómo curar las penas.
El pop rock llegaría el día sábado de la mano de MENEW, quien a las 7:00 pm empezaría con su acto llamando así la atención de los jóvenes asistentes al evento. Fue así que, Shade (guitarra y voz), Key (piano y sintetizadores) y Nathan Samuel Philip (batería y coros), tocarían varios de sus temas emocionando al público, quienes se sintieron muy a gusto gracias a la música de esta banda canadiense que mezcla las influencias del rock clásico con los grandes del rock británico actual.
La noche del sábado finalizó en esta locación de la mano de la reconocida banda de salsa: Caché, quien llevó a los asistentes de este Festival a la pista de baile a demostrar sus mejores pasos. La banda constituida por un grupo de músicos de orígenes tan diversos como son: Canadá, Colombia, Venezuela, Italia y Cuba, llevaron música, ritmo y sabor para que los efusivos asistentes puedan seguir celebrando a lo grande, definitivamente un cierre con broche de oro para el Festival en esta locación.
El domingo cerraría en el Corso Italia BIA Stage, con Brownman Electryc Trio y la Tropibanda, quienes cautivaron al público presente, y dieron el gran final para el festival en esta locación.
Por otro lado, tanto el sábado como el domingo en el St. Clair Stage, ubicado en la 1295 de la avenida St. Clair West y la avenida Greenlaw, se presentó el show de Children’s Showcase, el cual brindaba diversión, gran energía y participación por parte de la audiencia, lo que siempre terminaba en alguna situación que ameritaba una carcajada. Un show apropiado para cualquier edad.
Luego aparecería Daniel Huezo, un joven músico de 22 años oriundo de El Salvador quien traería su conocimiento de música folclórica sudamericana para continuar la fiesta. En este escenario, el festival lo terminaba Philips Westin Orchestra, quien junto a sus talentosos músicos llevó al público esa mezcla de swing, latin y jazz junto con sus ya conocidas baladas, terminando así por deleitar hasta al más quisquilloso de los espectadores.
Por último, la tercera locación del Festival fue el Lansdowne Stage ubicado en la 1349 de la avenida St. Clair, dónde tanto sábado como domingo nos deleitó la banda Go Freddie Go, quienes nos trajeron con mucho humor y sonrisas, los éxitos de los 50’s, 60’s y 70’s confirmando así, la calidad de música que 20 años de experiencia puede llegar a dar. Mientras que el sábado dio como acto de cierre, a “Os Camponeses de Toronto” quienes con su alegría habitual dieron el gran final del evento.
Publicado: 07 de Julio, 2010
Reportaje: Diego A. García Soto - diego@torontohispano.com
Fotos: Fernando Valladares
Comments