Latin Fest 2008
Se realizó una edición más en Canada's Wonderland

Latin Fest 2008
Bajo uno de estos rarísimos días de sol de este verano del 2008, se realizó una edición más del Latin Fest en Canada's Wonderland, auspiciado por Telelatino Television Network.

Este evento anual, que por lo general atrae a millares de jóvenes, contó en su mayoría con talento local-- lo mejor de lo nuestro-- asi como con invitados internacionales, los 740 Boys, conformado por ex-miembros del conocido grupo musical Fulanito.

Este año Latin Fest fue animado por la simpática Ximena Salazar y el entretenido Jesús Arias. El concierto lo rompió el grupo reggaetonero La Conexión, cinco jóvenes que brindaron lo mejor de su repertorio y pusieron a bailar a la audiencia.

El grupo La Unión continuó la fiesta, animando cada vez más a una audiencia compuesta en su mayoría por adolescentes, los amantes del reggaetón por excelencia. Las banderas de todos los países latinos ondeaban al compás del melódico sonido. Elizabeth y Jessica, las dos bailarinas que acompañaban a la Unión, ofrecieron movimientos rítmicos atrevidos y arriesgados que desafiaban la flexibilidad corporal. Ellas y el resto de los bailarines de Sin Miedo Dancers (Lina, Daniela y Héctor) le dieron el toque rítmico bailable a la mayoría de los artistas que se presentaron esa tarde.

Poco después fue el turno de 740 Boyz, el nuevo concepto de los ex-miembros del exitoso grupo Fulanito. Este nuevo proyecto lo forman Winston “Big Win” Rosa, José “Pickles” Fonseca y Arsenio “El Maestro” de la Rosa. Dado que Big Win continúa siento legalmente dueño de los hits y del nombre Fulanito, incluyeron en su repertorio temas conocidos de este grupo, como Guallando y El Cepillo, e igual ofrecieron temas de su más reciente trabajo discográfico.

En entrevista concedida a TorontoHispano.com, Big Win nos comentaba que “queremos crear una cosa nueva y de alli salió el 740 Boys.” 740 Boyz ya había existido hace diez años, y se desbandó para darle lugar a lo que fue Fulanito. Ahora, retoman el grupo e intentan crear un sonido nuevo.

Estos muchachos no son extraños al suelo canadiense, ya que nos visitan siempre que tienen la oportunidad de hacerlo, en parte por el esfuerzo de su promotora canadiense Martha López. “Canadá es un lugar bellísimo, muy limpio,” comenta Big Win. “Yo vi a un tipo limpiando la calle con un cepillo de dientes,” interrumpe Pickles y todos los presentes irrumpen en carcajadas.

“Nosotros estamos haciendo como ‘Follow me’”, comenta “El Maestro, el nuevo integrante de 740 Boyz. “(Follow me) te enseña a hablar en Inglés y Español, pero nosotros lo hacemos con música. Tenemos música en Inglés, música en Español, música pa’ todo el mundo, pero con sentimiento, y nada puede remplazar eso. Si tu lo sientes en el corazón, tu vas a bailar.” La ternura de lo que pudo ser el momento se desvanece completamente cuando Pickles, que no puede evitar mofarse de sus compañeros y divertirse con todo, les dice, “Señor, un aplauso a ese hombre. Ese hombre sabe usar las palabras.” Y de nuevo las carcajadas, que no faltan con estos muchachos, estallan en el camerino.

“Cada tema que vamos a promocionar,” continua Pickles, “lo estamos regalando. Esto es para los fanáticos, para el público que nos ha apoyado a nosotros.”

“Si, asi no hay necesidad de robar en casa,” bromea ahora Big Win, y yo desisto de la idea de que la entrevista vaya en serio, con estos muchachos que tienen tan buen humor y que hacen de la vida, dentro y fuera del escenario, una constante algarabía.

El rapero Chicago inició la presentación de Fito Blanko y su grupo de colaboradores. Luego Junior Mauro, una nueva sensación del reggaetón local, continuó la fiesta con lo mejor de su música. Vale la pena mencionar que este jovencito fue el preámbulo perfecto para la parranda con la que Fito Blanko cerraría la noche, ya que a la audiencia, exigente siempre y mucho más cuando de talento local se trata, pareció gustarle mucho lo que él les ofreció, en especial su tema Mi Combo, un sonido bastante original y pegajoso.

Mauro comentó a Toronto Hispano sobre sus inicios en el mundo de la música. “No es mentira,” comenta Mauro después de su actuación, “pero Latin Fest fue la razón por la que empecé en esto, porque yo venía aqui cuando era niño y miraba a todo el mundo enloquecido con el espectáculo. Después vi a Ivy Queen tambien aqui y me dije, ‘Esto es lo que yo quiero hacer.”

Este muchacho de 18 años tiene bastante talento, lo que al público no le pasó desapercibido, como tampoco le pasó desapercibido a su representante hace un año. Norteño Productions miró uno de sus conciertos e inmediatamente firmaron a Mauro. En este año ha trabajado arduamente, participando en giras con los grandes del reggaetón, como Hector el Father, Jowell & Randy, Toby Love, Alexis & Fido y otros, comenta.

“El productor y artista más grande que ha salido de Canadá es Fito Blanko y Sensei. Cuando la disquera me contrató, (Fito y Sensei) me escucharon y me llevaron al estudio de grabación. Desde entonces no he parado, todo ha ocurrido muy rápido,” nos dijo.

Latin Fest cerró con broche de oro con la presentación de Fito Blanko, el orgullo reggaetonero de Toronto. Un show de Fito Blanko no es realmente un show netamente de Fito Blanko. Es un show de Fito, Sensei y lo que parecían 50 o más de sus más cercanos colaboradores y amigos, que hicieron del escenario una tremenda “bulla”, como ellos mismos dicen. La parranda que todos ellos armaron en la tarima parecía estar en competencia con la que el público mismo sostenía. Audiencia y artista parecían estarla pasando igual de bien. Fito y sus invitados musicales ofrecieron lo mejor de sus repertorios, con ritmos que encompasaban tanto reggaetón, como rap, hip hop, cumbia y hasta salsa. No solo eso, sino que obsequiaron a la audiencia con camisetas y CDs, algo que los jóvenes de la audiencia recibieron con los brazos abiertos. La noche cerró con un estallido de percusión, con músicos invitados que hicieron del escenario una locura de tambores, baile, música y alegría.

A pesar de que Latin Fest ya no es la locura masiva de antaño, fue refrescante observar como un espectáculo de jóvenes de tanto talento-- y talento del nuestro, de casa, local-- son capaces de proveer a la audiencia con un show que poco tiene que envidiarle a otros de fama internacional. Es innegable que en Toronto hay talento, y que la calidad de nuestros artistas, no solo en el género del reggaetón, sino en muchos otros, ha mejorado y lo continuará haciendo, siempre y cuando el público apoye, abriendo sus horizontes musicales y dándole la oportunidad a nuestros músicos de probar que son tan talentosos, o más, que cualquier artista de fama internacional.

Publicado: 19 de Agosto, 2008
Reportaje: Alma Sandoval Betancourth / Fotos: Alex Sandoval




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