LatinaTO Festival Luminato vino con gran carga latina
Joe Vasconcellos y Spanish Harlem Orchestra en Harbourfront Centre
La semana pasada trajo a la ciudad uno de los festivales de artes más amplios que se han podido ver en los últimos tiempos. Se vio de todo: teatro, cine, música, artes visuales y sobre todo mucha actividad y entusiasmo por parte del público en general. Los latinos tuvieron su buena dosis de acción — tanto artistas como público — ya que muchas presentaciones trajeron el talento hispano — el local y el importado — a Toronto.
Esto fue evidenciado el miércoles 6 de junio cuando bajo la programación del Harbourfront Centre y el festival “Masters of World Music” todos se fueron a las orillas del lago Ontario a ver el plato fuerte latino de este festival: Joe Vasconcellos y Spanish Harlem Orchestra.
Vasconcellos trajo su mezcla de cumbia, samba, reggae, rock latino y música folklórica, que lo ha destacado como uno de los mejores músicos de Chile en este momento y que lo define como el ejemplo ideal del género de world music, por eso de que fusiona muchas cosas y no le gustan las definiciones. “A mi me resulta complejo definir mi música. Me genera una sensación de que me estoy generando una frontera”, dijo Vasconcellos.
Los presentes en ningún momento prestaron atención a la falta de definición porque igual gozaron esta rara oportunidad de ver a un artista de tal calibre gratis en estas latitudes. Dentro del público se notó la presencia chilena que ondeaba banderas y calentaban sus cuerpos con los temas más relajados que les permitirían durar el resto de la noche con la Spanish Harlem Orchestra.
La agrupación Neoyorquina de 13 músicos apareció sobre el escenario a las 9:30 p.m. en un Harbourfront abarrotado. La calidad de este concierto se podía predecir porque muchos de los músicos cubanos de Toronto se presentaron para ver el espectáculo.
“Yo creo que este es un público perfecto para nosotros”, dijo Oscar Hernández, pianista y director de la agrupación, quien no se equivocó con dicha frase. Los más fanáticos estaban parados frente al escenario, pero hasta el borde del lago bailaban las parejas. Para el final del concierto se unió a la agrupación el gran Luisito Orbegoso en las congas, y con su percusión una vez más hizo vibrar al público de Toronto.
También viendo al cielo se observó lo latino, ya que el arreglo de luces por el mexicano Rafael Lozano iluminó durante todo el festival los cielos de la ciudad. También de México Lila Downs y el Carnaval de Mazatlán se pudieron presenciar en el Harbourfront Centre.
Otras presentaciones latinas trajeron a Luis Mario Ochoa y su banda Cimarrón al Destillery District el 2 de junio. En esa misma localidad y el mismo día se presento Ricky Franco, y el 9 de junio Amanda Martinez deleitó una vez más a Toronto. Por si esto fuera poco, “Vida!”, el musical de la compañía de danza de Lizt Alfonso y la voz de Omara Portuondo seguirá hasta el 17 de junio (más info aquí).
Este primer año de festival ha sido un gran éxito para las artes, pero con tanto talento latino, las próximas ediciones tendrán que llamarse LatinaTO.
Publicado 11 de junio 2007
Fotos y reportaje: Daniel Bernal dan@torontohispano.com
Amanda Martínez Cautiva
Divas Latina y Cubana Visten de
Gala Festival Luminato en Toronto
Lo de Amanda Martínez es cuestión de brujería en escena. Bella. Sensual. Voluptuosa. Intoxicante. Envuelta en encantadora, contagiosa sonrisa, Amanda entrega cada estrofa a la perfección. Suenan las notas. Surge el embrujo. Su mágica personalidad captura lo más profundo de los sentimientos. El espectador da rienda suelta a la imaginación y se transporta febril a Cuba, a Brasil, a Andalucía, a México.
Seduce la extraordinaria voz. Se apodera del público. Amanda es poesía en movimiento. Lánguido, cadencioso, vibrante movimiento de la preciosa artista de los pies desnudos. Suavemente, como por encanto, hace suya la audiencia y la sublima en delicioso éxtasis. Cada interpretación deja deseando más. Fenomenal artista. Fenomenal espectáculo. Quienes no la hayan visto y escuchado aún, se han perdido de un regalo único y especial. Lo cierto es que Amanda Martínez ya no pasará desapercibida. Su talento, su pasión, su gracia merecen reconocimiento universal. Lo tendrá.
Hace dos semanas debutó en su primer concierto en el teatro Enwave de Harbourfront. Fue un lleno completo. Fue aclamada estrepitosamente una y otra vez. Nos aguardaba una nueva cita. Sería el 9 de junio en el teatro Young Centre for the Performing Arts. El concierto de Amanda cerraría con broche de oro la magnífica semana del Festival Luminato de las Artes y de la Creatividad, celebrada en el histórico centro de la Destilería de Toronto.
Volvió a llenar el teatro. Volvió a lucirse Amanda. Volvió a ovacionarla el público. Compartiendo el escenario con su invitada especial, la espectacular poetisa y cantante cubana Telmary, en Toronto un día después de regresar de triunfal gira en el Japón, y con el virtuoso violinista Chris McKhool, Amanda Martínez estableció de una vez por todas sus credenciales de artista de categoría estelar en cualquier escenario del mundo.
En realidad el espectáculo fue un mano a mano magistralmente acoplado entre Amanda, Telmary, los renombrados músicos canadienses Kevin Laliberté en guitarra, Drew Birston en bajo y la incomparable maestría cubana de Rosendo “Chendy” León, en percusión, Alex Brown, en trompeta y Osvaldo Rodríguez en violín.
Amanda, sus invitados especiales y su conjunto fueron simplemente sensacionales. Se robaron la atención y los corazones de los asistentes y el elogio de la crítica en la prensa. Menuda tarea. El Festival Luminato se ha convertido en uno de los más cotizados y prominentes festivales del mundo artístico internacional. Cuba está presente en varios aspectos culturales entre los que se destaca el musical Vida de Lizt Alfonso y el elenco Danza Cuba con actuación especial del ícono cubano Omara Portuondo y aplaudido apoteósicamente por el público del teatro Royal Alex en Toronto.
En la Destilería Amanda se impuso. Su voz de terciopelo embriaga. Es pasión y miel para los sentidos del más exigente. Su presencia apasiona. Indiscutible, añejo ron tropical. Su sensualidad teje maravillas de filigrana en el pentagrama. La velada de cadenciosos ritmos afrocubanos y flamencos seduce irremediablemente. Cantando en impecable español, inglés, portugués y francés en esta cálida noche, la magia de Amanda transformó el teatro Young en exóticos parajes cubanos, brasileños, mexicanos y andaluces.
En un aparte del programa, Amanda deparaba una grata sorpresa. Le regaló al público, esta vez a su público, la presentación en pantalla de su primer video para el programa de televisión BRAVO Fact. La exquisita producción refleja otra maravillosa dimensión de la consagrada artista. Se proyecta en la pantalla con aplomo profesional. Con magistral sensualidad. El video impactó público de manera muy especial. Muy íntima. Muy suya.
Hubo magia en la Destilería, centenario centro de brebajes para espíritus aventureros hoy convertido en maravilloso escenario de arte y cultura. Al día siguiente el consumado pianista Hilario Durán honraría de nuevo la música cubana. Esta noche retumbó en tablas Telmary, la maravillosamente pícara rapera de Cuba. Esta noche vibró candente el ritmo del conjunto. Esta noche perteneció a Amanda. Su fantástica voz y su encantadora personalidad iluminó incandescente el festival Luminato. Se divirtió Toronto. Se consagró la artista.
ANUNCIO
Publicado 12 de junio 2007
Reportaje: Pastor Valle-Garay
Senior Scholar, Universidad de York