FlamenTango Dos pasiones fusionadas en Arte y Tradición
Las noches del 20 y 21 de abril fueron ideales para un show lleno de sentimiento y magia…
La ilusión se hace grande al ver como por segundo año consecutivo las butacas de un teatro, esta vez las del elegante Elgin Theatre de Toronto se van llenando con un público expectante, ansioso por ver recreado en escena al “duende” flamenco; a la justa inspiración de los apasionados versos de un poeta de la talla de Lorca. Van pasando los minutos y se puede sentir a la vez la ansiedad por la visión de esa callejuela porteña de la que cantan tangueros como Gardel y en donde figuras sensuales bailan a media luz.
Es entendible, el Flamenco y el Tango, el FlamenTango son dos artes que van de la mano; ambos conversan de una visión ideal para llevarse cabo en escena por su dramatismo y excepcionalidad, el Flamenco y el Tango son cómplices y así lo entiende la compañía profunda de María Serrano quien auspiciada por Embrujo Flamenco Tapas Bar volvió a Toronto tras una gran ovación el año pasado.
La emoción es evidente, los minutos pasan, son más de las ocho, las luces se atenúan y se abre el telón… Desde Sevilla ya nos sentimos íntimos con los músicos que nos introducen a un “tablao” Andaluz lleno de arte y también de fusión. La versatilidad es evidente en este espectáculo; no sólo encontramos dos tipos de danzas en una misma escena sino que también encontramos incorporada a la guitarra flamenca y a su “cante”, instrumentos como el cajón peruano y el bajo eléctrico que forman parte ya del flamenco contemporáneo.
Y es que sí, María Serrano y su compañía nos dan un sabor actual, una propuesta global que con su mestizaje maravilloso nos hacen soñar e identificarnos con diferentes sentimientos y nacionalidades. Se puede decir que Toronto se presta ideal para esta propuesta porque lleva arraigado un multiculturalismo que lo hace justamente, identificarse con espectáculos como éste.
Con “Ecos de Buenos Aires” la media luz del escenario comienza a tomar más forma y vemos como se entrelazan las figuras estilizadas de Romina Godoy y Milton Homann quienes nos deleitan una y otra vez recreando los sentimientos encontrados de pareja. Él la corteja y ella se deja llevar libremente, surgen los aplausos y sale María Serrano quien acompañada de dos grandes “bailadores” como Javier Sánchez y Antonio Arrebola nos introducen con su taconeo al baile flamenco…
El teatro se llena de palmas y “cantes jondos” que nos muestran angustia y una temperamental rebeldía a un legado de exilio gitano. También circunda la idea de pertenecer y no pertenecer, la soledad, la alegría, la emoción y la decepción por qué no. El espectáculo está inspirado en la situación de dos inmigrantes Argentinos buscando sus raíces perdidas en España. La odisea de estos hombres es épica así como lo es, lanzarse a lo inesperado. Y justamente, en cada número, la compañía de María Serrano nos hace vivir la maravilla de eso mismo, lo inesperado.
Temas como “Sevilla” y “El encuentro” nos demuestran que los bailarines dejan la vida en el escenario, son generosos con su público y se van dando poco a poco para terminar cada canción con fuerza.
Esta fuerza escénica irradia de inmediato en “cantes” a “palo seco” o a capella como “El viejo Tema” interpretado por Quisco de Alcala quien con voz áspera, melismática y sentida nos embelesa. Su voz como único instrumento llena la sala preparándonos para la segunda parte de espectáculo.
Así los minutos corren en una corta intermisión y volvemos a las butacas y se vuelven los sonidos maravillosos de las “Alegrías”, “Tiendos”, “Farrucas” y Tangos. El espectáculo se entremezcla entre lo moderno y lo tradicional y entre el purismo y la fusión. En “Profundamente” encontramos una excelente presentación de tango que nos remonta a los orígenes de éste, bailado como originalmente lo fue, por bailarines exclusivamente masculinos. En “Primas” vemos como María Serrano y Romina Godoy hacen gala de su sensualidad en una misma escena.
Y la estética y sensualidad de estos movimientos llegan a su pico con María Serrano y su sentida interpretación de “La Flamenca”, los aplausos continúan y se va llegando a un final glorioso con “FlamenTango” en donde ya todo el elenco junto hace gala de su talento y salero.
El público lo aprecia y los ovacionan por segundo año consecutivo, así los artistas vuelven a salir esta vez improvisando para deleite de los espectadores. El público se siente satisfecho y finalmente se apagan las luces, el teatro queda vacío y las figuras se esfuman pero no por mucho tiempo.. Esa noche de “duende” TorontoHispano tuvo el placer de compartir con los simpáticos integrantes de este elenco una noche de despedida a lo grande. Con un gran carisma y como un grupo muy unido posaron divertidos para nuestras cámaras. Pudimos comprobar que esa química que evidencian en el escenario es realidad ¡Enhorabuena!.
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Publicado 24 de abril 2007
Fotos: Alexandra Gelis.
Reportaje: Alexandra Collas.