Sale ayuda de Toronto en Caravana de la Esperanza Guatemala, Nicaragua, el Salvador y México se verán beneficiados
Mandan la esperanza desde Toronto
Este fin de semana se llevaron a cabo los eventos para celebrar y despedir a la Caravana de la Esperanza que partió este lunes 8 de Agosto de 2005 a las 3:00 horas rumbo a Centro América.
Por quinto año consecutivo se han unido más y más personas a este hecho de solidaridad de toda la comunidad canadiense e hispana, a la que se han sumado el Departamento de Bomberos, y la Ciudad de Toronto, entre otros.
En esta ocasión, la Caravana de la Esperanza parte con rumbo a Guatemala, Nicaragua, El Salvador y México, llevando ayuda humanitaria y material a los más necesitados.
A este esfuerzo se unió este año Javier Mallorca, que comenzó su recorrido a pie desde Toronto hasta Detroit y luego desde Nicaragua hasta Ecuador.
Por supuesto, a estos esfuerzos se han sumado las donaciones de miles de canadienses y latinos residentes en Toronto, quienes han llenado los camiones con comida, agua y otras provisiones.
Para celebrar este acto de caridad se llevaron a cabo varios eventos. El sábado 6 y el domingo 7 de agosto se realizó el Radio-Tón, en función de la Caravana de la Esperanza, desde las 10:00 hasta las 22:00 horas. El domingo a las 12:30 del día se llevó a cabo la Misa y la bendición de los autobuses por líderes de diferentes religiones, además, se llevó un convivio entre la comunidad latina en el que no faltó la comida, cuyas ganancias también se sumaron a las donaciones.
“Yo creo que es realmente un regalo histórico para la comunidad hispana de Toronto”, afirmó el Padre Hernan Astudillo, quien ha estado a la cabeza de este movimiento durante los años en que se ha realizado.
Ha crecido con el tiempo
La Caravana de la Esperanza tuvo sus orígenes cuando en El Salvador se dan dos terremotos devastadores en el año 2001. Ante la población destrozada, la Parroquia de San Lorenzo, en Toronto, realiza una campaña para juntar provisiones y enviar 12 contenedores y cien mil dólares de ayuda.
Con este dinero, la organización ACT, en El Salvador, compró cuatro hectáreas de tierra y se inició la construcción de casas. A este pequeño pueblo se le puso el nombre de San Lorenzo, en forma de agradecimiento.
Más tarde, se llevaron autobuses con ayuda humanitaria en la primera Caravana de la Esperanza que salió meses después.
Así, cada año, este evento se ha expandido atrayendo a más donadores y llevando esperanza a más lugares.