Conmemoraron los 100 años de la masacre de los obreros salitreros en la Escuela Santa Maria de Iquique
El cuarteto de cuerdas Strappa [Strappa String Quartet], conformado por jóvenes y talentosos músicos egresados de la Facultad de Artes, en Chile, se presentó el 27 de julio en el Glenn Gould Studio en Toronto. Estrenaron una nueva versión de la Cantata de Santa Maria de Iquique y su primer CD, “Santa Maria de Iquique.” La versión original de esta cantata fue compuesta por Luis Advis en 1969 y en 1970, el grupo Quilapayún la estrenó en la actual sala Isidoro Zegers, mismo lugar donde el cuarteto de cuerdas Strappa ha grabado la nueva versión de la Cantata con arreglos del compositor chileno Osiel Vega. El cuarteto esta conformado por Javier Reyes (primer violín), Jane Guerra (segundo violín), Polyana Castro (violista) y Francisca Reyes (violoncello). En el 2006, el cuarteto se ha presentado en Montreal, Ottawa y Toronto.
Este concierto fue presentado por Grupo Cultural Chile-Canadá apoyado por la Casa Salvador Allende para conmemorar los 100 años de la masacre de los obreros salitreros en la Escuela Santa Maria de Iquique. Las presentaciones y las narraciones de las historias se dieron en Inglés. Las partituras remarcaron los actos conmemorativos de la matanza de Iquique. Cada pieza de música encarnó el drama del obrero chileno, peruano y boliviano del salitre, quienes fueron ametrallados por exigir sus derechos. Hechos que aluden a los problemas laborales de la actualidad, abuso de poder, injusticia y diferencias de clases sociales.
La tan bien conocida locutora del Classical 96.3 FM, Alexa Petrenko, abrió la noche con su inmaculable carisma. En el primer acto se presentaron obras de Heitor Villalobos (Brazilero), Carlos Zamora (Chileno) y Astor Piazzolla (Argentino). Estas obras representadas fueron extraordinarias porque nos brindaron sentimientos mezclados de melancolía y alegría. Más adelante, Bryce Moloney, representante de una prestigiosa agencia de lectura, recitó la masacre de los obreros salitreros en Santa Maria de Iquique, lo cual fue muy conmovedor, y como preámbulo se abrió el Segundo Acto. Inmediatamente, el cuarteto hizo su presentación de la Cantata Santa Maria de Iquique. El ‘leit motiv’ de esta presentación fue el drama, el sufrimiento del obrero, la pobreza, la justicia ausente, y la impotencia. En la pieza “Vamos Mujer”, una de las preferidas del público, se parecía escuchar las voces de los obreros haciendo un llamando por justicia. Aunque no había palabras, ni líricos, las cuerdas recapitulaban la historia de la masacre, recalcando paso a paso la tragedia, la injusticia, las ausentes voces de los desesperados obreros estremecían. Las cuerdas en sí derrochaban dolor pero también vociferaban la atención y reflexión, como una búsqueda de paz e igualdad social.
En una entrevista exclusiva con el cuarteto, se pudo confirmar la pasión por entregarnos esta trágica historia. Con su inigualable presentación se notó el arduo trabajo que este cuarteto ha realizado. Me comentaron que aparte de practicar sus cuerdas solos, también practican en grupo por muchas horas. Es un grupo muy compacto y con mucha dedicación a su arte. Para conocer un poquito más de ellos les pregunté si tenían otras pasiones aparte de la música. Jane contestó que su hijo es su pasión muy grande, mientras que a Francisca le gustan los animales he ir a la iglesia, a Polyana le apasionan las películas clásicas, y a Javier le encanta disfrutar del aire libre. Más adelante les pregunté si tenían algún mensaje que les gustaría compartir con los lectores de TorontoHispano.com y me contestaron con mucha sinceridad lo siguiente: “Estamos luchando en Chile para hacer las cosas bien, y queremos compartirlo y que se valore,” aclaró Polyana, “Queremos que en cada rincón del mundo se escuche la música latinoamericana” contestó Jane. “La música que ofrecemos tiene como objetivo aportar a la memoria de nuestro país y toda América,” afirmó Javier. Finalizando la entrevista, el cuarteto quiso enfatizar su gratitud a todos los organizadores que hicieron posible este concierto. Muchos fueron a los que agradecer, pero entre ellos sobresaltaron a Diego Medina, Eduardo Boza, y en especial recalcaron su gratitud al compositor Osiel Vega, quien los ha apoyado arduosamente.
Este concierto fue un verdadero éxito en todos los sentidos, la organización de este fue impecable, mucha gente asistió, y el talento de los jóvenes músicos arrasó con fuerza la acogida del público, quienes reclamaron dos piezas más. El cuarteto generosamente regaló un tercer “encore.” Lo cual contribuyó a que el concierto durara más de dos horas. Hubo sorpresas dentro de la presentación, entre ellas, se identificaron miembros del grupo Quilapayún, quienes en 1970 estrenaron la original Cantata. Vale recalcar que no se necesita ser un amante de la música clásica para haber disfrutado de este concierto. El cuarteto de cuerdas Strappa abrió el interés para aquellos no muy entusiasmados de la música clásica y nos envolvió en sus cuerdas con mucha pasión y éxito.
La próxima gira del cuarteto se llevará a cabo en Chile a mediados de agosto para continuar con la promoción de este primer CD, “Santa Maria de Iquique.”
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