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Por : Gonzalo Terry
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Fiesta Latina en Toronto
El pasado viernes once, fue un día especial, un día de celebración , los Blue Jays jugaban contra los históricos New York Yankees Mientras que en el preámbulo del espectáculo , en las afueras podíamos percibir gente alborotada , gritando o tan sólo con una pancarta que dice "Let's Go Jays " , como también un aroma latino que pudimos respirar en los interiores del famoso "Sky Dome " , un conjunto de mariachis que nos hicieron recordar algunas melodías de nuestros países , unos niños con mucha ilusión de ver a sus estrellas jugar una vez más . Son las cinco de la tarde y la gente comienza a poblar los asientos de este gran estadio.
Mucha alegría entre los asistentes, charlas acerca del futuro encuentro, la gente toma su lugar, mientras nosotros aún soñamos y recordamos los imborrables momentos de esa época pasada en los 90's ,la cuál parece perpetuarse entre nuestros mas anhelados sueños. Las banderas, las pancartas y el grandioso cantante Julio César quién fue ganador de los Latin Awards de Toronto, es invitado para interpretar los himnos de Canadá y Estados Unidos, un buen punto a favor del evento. Por el otro lado, gente gritando "N.Y Yankees " y la disputa en el saber de quien grita y alienta más a su equipo parece intensificarse con el transcurrir del tiempo. El clima se torna variable, no irradian las estrellas, el techo de uno de los coliseos mas entretenidos y famosos del mundo se cierra. Falta tan solo algunos minutos para que el espectáculo abra con broche de oro, mientras tanto los muñecos hacen las delicias de grandes y pequeños, como a su vez se preparan para saltar al gramado y danzar un poco, en cierto modo atraer a todo el público.

Quilombo Do Queimado danzando "Capoeira", danza brasilera de artes marciales.
Y era así como nuestro reloj marcaba las siete de la noche, Julio Cesar aparecía en escena , los fanáticos alborotados aplaudían y gozaban del momento , querían ver a sus ídolos , hasta un loquito se pudo visualizar desde nuestras tribunas , hasta que por fin estallo el "boom" , Julio Cesar cogió el micrófono y comenzó la función cantando el himno de Estados Unidos , la gente levantada , coreando , mucha emoción , los fans del equipo visitante no podían faltar , cuando llegó el momento preciso para cantar el himno canadiense más de veinticinco mil personas levantadas, disfrutaban de tan gloriosas notas de nuestro segundo himno nacional.
El momento preciso había llegado , los jugadores saltaban al campo , los Yankees se preparaban , mientras que los Jays buscaban salir de ese remolino tenebroso de derrotas , volar muy alto era la misión . La gente latina no podía faltar , entre los Jays podemos reconocer a Carlos Delgado , mientras que por parte de los Yankees podemos contemplar a el Ex- Blue Jays Raúl Mondesi , querido por muchos , y odiado por otros . Al comenzar, el juego se tornaba muy favorable para los de la visita, la diferencia fue tan amplia que las cifras llegaban a ser de cuatro puntos a uno a favor de los visitantes. La pantalla que adorna el magnifico coliseo por momentos se concentraba en captar imágenes de fans , de locos, en resumen no podían faltar los típicos cánticos , ni menos aún el aliento de su gente . La multitud quería ver ganar a sus ídolos era notable y encantador ver a tantas personas anhelar lo mejor para los Jays.
El juego seguía y las cosas no variaban , pero parece que con el apoyo del público asistente , los Jays parecen volar muy alto , las cosas se iban tornando parejas , los Yankees parecen hundirse en una pesadilla por un momento , los Jays remontan el marcador el lluvioso cielo de Toronto se estremece, es el gran síntoma de la gran mayoría de los asistentes , enfado para los cientos de fans del equipo visitante se pueden captar en medio de propagandas y demás cosas relacionadas a la misma . Los Jays siguen volando alto y emparejaron las cosas, es así como se ganan el aplauso de la gente, la alegría era en ese instante la mejor emisión de fuerzas que nos podían brindar los jugadores. Las cosas estaban parejas y parecía que era el momento en que los Jays por fin se reivindicarían con el triunfo, desafortunadamente el nerviosismo y la superioridad del rival termino aislándonos. Parece como si los Yankees hubieron tomado una dosis contra ese mal momento, un hechizo que se apoderó de nuestros jugadores. Ahora ya no parecían parejas las cosas, las jugadas de lujo por parte de los visitantes hacían relucir el gramado. Cuatro puntos más terminaron hundiéndonos, un punto que se rescató, de mucha pelea termino sellando las cosas ocho a cinco a favor de los Yankees. La desesperación terminó siendo el archi - enemigo de el cuadro de la visita. Una vez más los Jays caían en su estadio , una tercera casilla que parece ser perpetua.
Al fin, las cosas toman su rumbo de una manera impredecible, en ciertas ocasiones, pero la risa y el júbilo de esas épocas gloriosas aún palpitan en nuestros corazones. Entre tanto, seguiremos apoyando a nuestros jugadores, pues sabemos que la esperanza jamás se pierde, tal vez algún día se rescaten las gloriosas tardes del 92 y 93, mientras tanto seguirá el aliento a los nuestros. Desde el punto de vista latino, es un gran triunfo para nuestros colores, aquellos que coparon el Sky Dome, aquel que desde el cielo vino a ganar la mejor de las estrellas, la reivindicación de nuestra etnia, la unión que debe ser perpetua y total. Arriba Jays, always go my raza.
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