Bajofondo en Concierto
The Mod Club
En su segunda visita a Toronto, los integrantes del colectivo musical Bajofondo se aparecieron en el MOD Club tal como si nunca se hubieran ido.
Dado el éxito arrollador de su primera visita a esta ciudad, el local estaba abarrotado, lleno a capacidad y el público esperaba ansioso el inicio del espectáculo.
“Hola, Buenas noches a todos. Estamos muy contentos y emocionados de estar aqui de nuevo,” anunció Gustavo Santaolalla, el galardonado y talentoso músico argentino al público alli reunido. “Todavía no nos hemos figurado que demonios es lo que estamos haciendo, pero en eso estamos. Con tal que a ustedes les siga gustando, continuaremos haciendo lo que hacemos”. Decir que al público le gustó lo que Bajofondo ofreció esa noche sería quedarse corto.
Los siete integrantes del grupo alli presentes —Santaolalla, Javier Casalla, Verónica Loza, Luciano Supervielle, Gabriel Casacuberta, Martín Ferrés y Adrián Sosa, aparecieron en el escenario a eso de las 9:00 de la noche, y aunque ataviados todos de negro, el ambiente no era para nada sombrío. Todo lo contrario: la energia y dinamismo de cada uno de los miembros era casi palpable y la audiencia, totalmente abierta, lo absorbía todo enteramente.
El público saltaba al ritmo de la música. El bombardeo de imágenes que se presentaban en las pantallas gigantes parecían ser un miembro más del grupo, siguiendo el ritmo nota a nota al compás de la música y contribuyendo al toque misterioso y la magia exquisita de la música de este inigualable grupo.
Como los mismos miembros del grupo admiten, sería imposible encasillar el tipo de música que Bajofondo ofrece: mezclas de tangos, milongas, candombe, fusionadas con electrónica, hip-hop, dance, funk, techno. En fin, para que intentarlo. Basta decir que los ritmos que utilizan los fusionan a la perfección para crear algo nuevo, original, que traspasa las fronteras, las lenguas y los gustos musicales.
De los ritmos tradicionales toman la pasión y sensualidad, y al inyectarlos con ritmos modernos y dinámicos, no pierden en lo absoluto estos atributos, sino que forman un matrimonio perfecto con el derroche de vitalidad, energía e intensidad del grupo entero, lo que Santaolalla y el resto de los integrantes transmiten a su público sin ninguna dificultad. Por alguna razón, el público entra en sintonía perfecta con la mezcolanza de ritmos de este dinámico grupo.
Lo interesante de la música de Bajofondo es en ser casi totalmente instrumental. De hecho Gustavo Santaolalla dió muestras de sus excelentes abilidades como vocalista en un puñado de canciones. Supervielle, a su vez, muestra sus habilidades como rapero, haciéndolo no solo en Español sino también en Francés. Y aún siendo las canciones de este colectivo musical básicamente instrumentales, es como si las palabras sobraran, ya que las melodías son táctiles y completas, y el mensaje viaja, se difunde y penetra sin necesidad de entrar en explicaciones inútiles.
El talento de Bajofondo es tal, que ya sea de forma colectiva o individualmente, muestran todos y cada uno de ellos una sensibilidad musical incomparable. Martín Ferrés, dió muestra de su talento en el bandoneón al interpretar Tiruriru y Santaolalla a su vez tocó la melodía que hiciera famosa en la película Diarios de Motocicleta, De Usuahia a Quiaca. Ambas melodías impresionaron muchísimo al público presente.
Después de la sutil melodía interpretada en charango, empezó de nuevo la fiesta, y culminó cuando los integrantes de Bajofondo invitaron a miembros de la audiencia a subir al escenario y bailar con ellos. Salieron del escenario, pero tuvieron que regresar aclamados por el público, para quienes las dos horas que duró el concierto resultaron pocas.
Definitivamente ya uno de los favoritos del público de Toronto, esperamos que esta no sea la última vez que este animado y talentoso grupo nos visita en esta ciudad.
Publicado: 09 de abril, 2009
Reportaje: Alma Sandoval Betancourth
Fotos: Alex Sandoval
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