Search:      
 
TorontoHispano.com logo  
 

Columna: Mi punto de vista


 
 
 

Raul Masseur Publicado: 30 de octubre de 2006
Carta al “CARAJO”

Estimados lectores:

Al parecer el uso de la expresión “carajo”, en nuestra América Morena, para algunas personas es una palabra mal sonante, grosera, vulgar e irrespetuosa.

Pero estudiando bien su uso resulta ser la palabra que define toda la gama de sentimientos humanos y todos los estados de ánimo de las personas que las usan.


Cuantas veces, al apreciar una cosa que es buena o te gusta, no has exclamado:

“Esto está más bueno que el “carajo”.


Si te habla un extranjero y no entiendes lo que dice, le preguntas al interprete:

¿Qué “carajo” es lo que éste dice?


Si te molestas con alguien: “Lo mandas al “carajo”.

Si algo te importa poco, dices: Me importa un “carajo”.

Si algo te importa mucho, dices: “Me importa más que el “carajo”.


También, son comunes estas expresiones:

“Esa mujer esta más buena que el “carajo” o

“Ese hombre está como el “carajo” o

“Este tipo vive más lejos que el “carajo”


En realidad no hay nada que no se pueda definir, explicar o enfatizar, sin añadir un buen “carajo”.


Si la forma de proceder de una persona te causa admiración, entonces dices:

“Ese tipo es del “carajo”.

Si un comerciante se siente deprimido por la situación de su negocio, exclama:

“Si esto sigue así, nos vamos a ir al “carajo”.

Cuando uno se encuentra con un amigo al que hace tiempo que no lo ve, le dice:

“¿Dónde “carajo” te habías metido”.


Ahora veamos que dice La Real Academia Española, sobre el famoso “carajo”:

Con esta palabra se denominaba a la pequeña canastilla que se encontraba en lo alto de los mástiles de las “carabelas” (navíos antiguos) y desde donde los vigías oteaban el horizonte en busca de señales de tierra. (Recordemos que el marino Rodrigo de Triana, fue el primero que diviso nuestra América Morena, desde el “carajo” de su carabela).

El “carajo”, dada su ubicación en las naves, era un área de mucha inestabilidad, es donde se manifestaba el movimiento lateral de un barco. También era considerado como un lugar de castigo para aquellos marineros que cometían alguna infracción a bordo.

El castigado era enviado a cumplir horas y hasta días enteros en el “carajo” y cuando bajaban lo hacían tan mareados que se mantenían tranquilos por algunos días. De allí viene la famosa expresión : “mandar al carajo”.

Como vemos, la famosa palabra “carajo”, no es realmente ninguna palabra vulgar, ni es lisura, de repente el tono o la circunstancia en que la decimos hace parecer que sea algo “chabacano”, pero no lo es.

Este artículo que les estoy haciendo conocer, creo que es del “carajo” y espero que su contenido les agrade más que el “carajo” y que la pasen como el “carajo”.


Corolario:

A partir del momento en que lean éste artículo, podrán usar con mucha más tranquilidad el “carajo” o mandar a alguien al “carajo”, con un poco más de cultura académica.

 

 

Y como casi todos lo saben, éste es MI PUNTO DE VISTA® 217



Críticas y comentarios : raulmasseur@cogeco.ca



 
Register Your Business | Promote Your Event | Sell Your Tickets | Advertising | Web Design | Graphic Design | Our Clients | Contact Us
Request a Quote | Media Kit (PDF) | Portfolio | FAQ | TH Media
Copyright © 2002 - 2008 Toronto Hispano Inc. All rights reserved.
The use of TorontoHispano.com is subject to certain terms and conditions. We respect your privacy.