Publicado: 16 de agosto de 2006
Carta Recordatoria
Estimados lectores:
Voy a escribir, esta vez, sobre un tema que ya traté con anterioridad, pero dada la importancia que tiene en nuestras vidas considero oportuno tocar el tema nuevamente, con algunos añadidos importantes.
Se trata de las ansias de poder y dentro de él, el sentirse importante que tenemos casi todas las personas en este mundo donde actuamos permanentemente, fingiendo, mintiendo, ocultando, simulando, disfrazando, encubriendo, imitando, pretextando, dándonosla de…, haciendo el papel de…, etc., etc., para sentirnos o hacer pensar que somos importantes.
El área tan imprevista y apenas conocida que es la conducta humana, nos lleva a manejarnos en forma tal, que, por ejemplo, “el que dirán” es la razón casi fundamental de nuestros comportamientos y solamente, al parecer, para tratar que las otras personas piensen, repito, que tenemos, en alguna forma, algo de poder o que somos importantes.
Por ejemplo, en psicología, se conoce como “deseabilidad social” al comportamiento de las personas que hacen o dicen lo que perciben que la mayoría de su entorno va aceptar mejor, y lo hacen, así no estén de acuerdo con ello, básicamente por el famoso “que dirán” y, para con eso, poder mantenerse en el grupo, porque seguramente, en alguna forma sentimos, que algo de poder o de importancia, nos da el grupo en que estamos.
Muchos de nosotros nos acordamos del famoso Charlie Chaplin, actor y director del cine británico y americano que nació en Londres en 1889 y murió en Suiza en 1977, que creo un personaje cómico, universalmente conocido llamado CHARLOT. Bien ese personaje nos a dejado un legado, que lo estoy copiando para ustedes, que nos enseñará, espero, a caminar mejor por este mundo:
Cuando me amé de verdad.
(Charles Chaplin)
Cuando me amé de verdad comprendí que en cualquier
circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en la hora
correcta y en el momento exacto y entonces, pude relajarme.
Hoy sé que eso tiene un nombre…”Autoestima”
Cuando me amé de verdad, pude percibir que mi angustia y
mi sufrimiento emocional, no es sino una señal de que voy
contra mis propias verdades.
Hoy sé que eso es…”Autenticidad”
Cuando me amé de verdad, dejé de desear que mi vida fuera
diferente y comencé a ver todo lo que acontece y que contribuye a
mi crecimiento.
Hoy eso se llama…”Madurez”
Cuando me amé de verdad, comencé a percibir como es
ofensivo tratar de forzar alguna situación, o persona, solo
para realizar aquello que deseo, aún sabiendo que no es el
momento o la persona no está preparada, inclusive yo mismo.
Hoy sé que el nombre de eso es…”RESPETO”
Cuando me amé de verdad, comencé a librarme de todo lo que
no fuese saludable…, personas, situaciones, todo y cualquier cosa
que me empujara hacia abajo. De inicio mi razón llamó esa actitud
egoísmo.
Hoy se llama…”Amor Propio”
Cuando me amé de verdad, dejé de temer al tiempo libre y desistí
de hacer grandes planes, abandoné los mega-proyectos de futuro.
Hoy hago lo que encuentro correcto, lo que me gusta, cuando quiero
y a mi propio ritmo.
Hoy sé que eso es…”Simplicidad”
Cuando me amé de verdad, desistí de querer tener siempre la razón y
con eso, erré menos veces.
Hoy descubrí que eso es la…”Humildad”
Cuando me amé de verdad, desistí de quedar reviviendo el pasado y
preocuparme por el futuro. Ahora, me mantengo en el presente, que es
donde la vida acontece. Hoy vivo un día a la vez.
Y eso se llama…”Plenitud”
Cuando me amé de verdad, percibí que mi mente puede atormentarme y
decepcionarme. Pero cuando yo la coloco al servicio de mi corazón, ella
tiene una gran y valiosa aliada.
Todo eso es…”Saber Vivir”
No debemos tener miedo de confrontarnos, hasta los planetas chocan
y del caos nacen muchas estrellas. Charlot.
Quiero terminar mi artículo recordando que :
“Es muy agradable ser importante, pero más importante es ser agradable”
Y como casi todos lo saben, éste es MI PUNTO DE VISTA® 210
Críticas y comentarios : raulmasseur@cogeco.ca
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