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Al pan, pan y al influyente, influyente
Según el Pequeño Larousse Ilustrado, mi diccionario favorito, “influyente” es un adjetivo que quiere decir “que influye”, “que tiene influencia y poder”. “Influencia” es el poder que ejerce uno sobre otro o que tiene en un medio por sí o por sus relaciones”. Quiere decir pues que influir por definición significa que algo o alguien cause un efecto sobre otra persona. Así puedo decir que mis profesores de colegio y mis padres han tenido una influencia importante en mi educación y en la formación de mi carácter. Puedo decir que leer artículos de Arturo Pérez-Reverte ha tenido influencia en mi forma de escribir.
La revista TIME en su edición canadiense del 12 de mayo publica una relación de los que considera las cien personas más influyentes del mundo. Entre estas cien personalidades quiere ocuparme hoy de algunos de los hispanos que ocupan tan destacado lugar en la calificación de la prestigiosísima revista. Que alguien sea influyente, no quiere decir en lo más mínimo que uno simpatice, aborrezca, se adhiera o deteste a dicha persona. Simplemente hay que reconocer el significado de la palabra, ya que entre influyente y popular, o entre influyente y carismático puede existir un abismo.
En la lista se encuentra la hoy presidente de Chile, Michelle Bachelet. Hillary Clinton nos dice que cuando se enteró de que Michelle Bachelet estaba postulando a la presidencia de Chile se sintió fascinada. “…una hija que perdió a su padre por el violento régimen de Augusto Pinochet, una lideresa que experimentó personalmente la brutalidad de una dictadura pero que nunca perdió la esperanza en la gente de su pueblo o en la promesa de la democracia”. Michelle Bachelet ha conseguido la confianza de su nación, y se constituye en una gran influencia para millones de mujeres en el mundo que aspiran a contribuir a la mejora de sus países mediante el ejercicio del liderazgo.
En la misma lista se encuentra el presidente de Bolivia, Evo Morales, elegido en 2005. “La primera vez” dice Joseph Stiglitz, ganador del Premio Nóbel, “en la historia de su país que el pueblo sesenta por ciento de ascendencia indígena, eligió a uno de los suyos como presidente”. Morales ha renegociado una serie de contratos energéticos en el país a favor del estado. Pese a que hasta ahora su gobierno no ha podido realizar su programa y se le ha criticado su cercanía y hasta dependencia del presidente de Venezuela, Hugo Chávez, su presencia en el sillón presidencial es sin duda una influencia muy grande en su gente y en muchos de los latinoamericanos que lo continúan observando.
Yoani Sánchez es una valerosa e inteligente ‘blogger’ de 32 años quien ha estado educándonos con sus retratos de la sociedad cubana a través del ciberespacio desde Abril de 2007. Desafiando el control de los medios Yoani continúa influenciando a cientos de miles de cibernautas con trabajos, en los que se presenta como una turista que critica diversos aspectos de la vida en Cuba.
Lorena Ochoa, una joven mexicana de 26 años, es una fuerza dominante en el golf femenino a nivel mundial. Ella ha utilizado su fama para mejorar la educación y reducir el número de ‘drop-outs’, jóvenes que no terminan el colegio, en su país, México. Creó una fundación y luego una escuela elemental denominada La Barranca, en su natal Guadalajara beneficiando directamente a miles de niños.
Terminamos este repaso con otro mexicano, Carlos Slim, un multimillonario quien también ha influenciado las vidas de muchísima gente pobre. Dice el escritor Alvin Toffler que Slim “…ha desarrollado ideas detalladas para remodelar un vecindario muy pobre en Ciudad de México, lo cual envuelve la construcción de viviendas a muy bajo costo, colegios y un hospital comunitario. Carlos ha contribuido a la niñez necesitada de cirugía altamente especializada y a gente joven en busca de educación superior”.
Estos son, pues, ejemplos de hispanos influyentes en el mundo. Seamos conscientes de lo que verdaderamente significa ser influyente a nivel Toronto, Ontario y Canadá y no otorguemos a nadie este valioso adjetivo, sin pensar concienzudamente en la medida de influencia que la persona ha ejercido en el grupo humano del cual formamos parte.
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Escríbale un correo electrónico directamente a Guillermo Rose a guillermo@torontohispano.com
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