La salsa de la vida por Guillermo Rose
Inglés sin Maneras
Publicado: 03/Enero/2005
H
ay muchas formas de aprender inglés. En Canadá la mayoría de esas formas
son gratuitas, así que no hay necesidad de sucumbir a los avisos de los
grandes negociados de videos, diccionarios, cintas, cintitas y exámenes
remotos que ofrecen una serie de empresas que prometen a la gente el éxito,
el dinero, el reconocimiento inmediato, siempre y cuando uno siga el curso A
o B que recomiendan por la televisión. Sin embargo existe un segmento de la
población que por motivos de edad, de discapacidad física, de ociosidad o
simplemente porque no saben de los programas gratuitos canadienses, que
encuentran atractiva la posibilidad de un curso en inglés en su propia casa.
De los avisos que vengo viendo y escuchando por años a través de la
televisión, se me ocurrió averiguar el costo de uno, para ver si le compraba
uno a mi mamá.
Al comienzo todo fue muy bien, muy bonito. Acá va una trascripción casi
literal de nuestra conversación.
- Lo primero, antes que nada es que quisiera averiguar el valor del
curso, pero no es para mí. Es para mi mamá.
- Ah...¿es para la mamá de usted?
- Sí -contesté tratando de entender la diferencia entre mi mamá y
la mamá de yo.
- Y dígame, ¿su mamá se encuentra aquí dentro de los Estados
Unidos?
- No, ella está aquí en Canadá. Yo estoy llamando desde Canadá.
- Oh...en Canadá.
- Ujú...
- Perfecto. Y dígame, las personas con las que diariamente trata su
mamá ¿le hablan más en inglés o le hablan más en español?
- En inglés.
- En inglés...
- Sí.
- Bien. Y dígame, acá en los Estados Unidos ¿verdad? Usted ¿ya
habla inglés, Guillermo?
- Sí.
- Perfecto. Entonces, éste es un regalo para su mamá. Entonces,
¿cómo se enteró de nuestro curso? ¿Algún amigo o familiar que se lo haya
recomendado?
- No. Por la televisión, por avisos en la televisión.
- Por lo que veo, allá en Canadá hablan mucho más el francés
¿verdad? -dijo el representante, aventurando una hipótesis tan ridícula como
esa de creer que acá hace un frío polar todo el año. Pero bueno,
- Ah...no, no necesariamente. Depende de la ciudad donde uno está.
La gente que vive en Québec habla francés, pero la gente que no vive en
Québec, habla inglés. Incluso, mucha gente en Québec habla inglés también.
- Bien. ¿Y su mamá se encuentra con usted ahí, en lo que es, en
Markham?
- Sí, ella vive cerca de acá.
- Perfecto.
- Entonces, ¿tiene usted donde anotar señor Guillermo para que
apunte lo que serían los materiales que contiene el programa?
- Sí.
- Bueno entonces le estamos diciendo que su mamá necesita dedicarle
únicamente de 30 a 45 minutos diarios, lo que sacando cuentas da que de
cinco a seis meses ya va a estar ella hablando, leyendo y lo que es
entendiendo el inglés. Pos si desea ella dedicarle más tiempo nomás al
curso, pues puede hacerlo sin ninguna duda, siempre y cuando haya lo que es
ganas y lo que es necesidad, ¿verdad? Por aprender lo que es el idioma.
- Así es...
- Entonces pues, nuestro método surgió para personas que como usted
o como yo, por nuestro trabajo y ocupaciones, pues no nos queda tiempo para
ir a una escuela para aprender lo que es el inglés.
Luego, el representante continuó explicándome que en las escuelas hay muchos
alumnos, que los alumnos tienen que aprender al ritmo del profesor y no al
suyo propio, que así pues, muchos alumnos no pueden terminar lo que es el
programa. Que ellos le llaman a su sistema "escalera natural del
aprendizaje". Que yo iba a aprender a hablar inglés de la misma manera cómo
aprendí a hablar el castellano cuando yo era chocotito, ya que al comienzo
son palabras sueltas, luego frases hasta llegar a la conversación. Parece
que en ese momento el representante estaba siguiendo un libreto en el que mi
mamá no pintaba para nada ya que repentinamente el curso era para mí.
Así en el colegio aprendimos, me dijo el representante, que la Gramática
existía (profundo, pensé) y que de la misma manera iba yo a aprender inglés
con su curso. Vienen 12 video cassettes o dividís. De 2 horas cada uno. Le
vienen las lecciones paso por paso, conversacionales, 12 discos compactos
para escuchar de contenido diferente al de los dividís, que los iba a usar
cuando manejara mi carro. No quise recordarle al representante que el curso
no era para mí sino para mi mami, que ella no maneja y que, si manejara, su
carro no tendría un tocadividí. Y que si manejara y tuviera para tocar
dividís no me la imaginaba yendo por la 401 a 120 kilómetros por hora
repitiendo "Good evening. My name is George, and yours?", con un camión
Mack, 10 centímetros detrás de ella a la misma velocidad.
El representante continuó indicándome de los 12 manuales de instrucciones y
12 libros de ejercicios. Los manuales son para entender cómo llevar el
curso, lo cual ya estaba medio peludo porque mi mami, que pasa los 80 años
de edad, necesita una lupa gigante para poder leer y, que tiene que tener
cuidado, con el sol, de no incendiar con la gigantesca lupa a algunos
transeúntes que pasan frente a su edificio.
También se reciben 24 exámenes parciales y 9 exámenes finales. Ellos
corrigen todos los exámenes que el alumno les envía por correo, y, si pasa,
recibe un certificado que la califica como persona bilingüe en Estados
Unidos. Lo del certificado le interesa un pito ya que a la hora que una
gringa le pregunte en inglés algo que ella no entienda ¿qué va a contestar:
"I don´t understand you at all, dear, but look at my beautiful certificate"?
También hay profesores por teléfono "gratis", a través de un teléfono
unochocientos. Dos diccionarios: uno enciclopédico y uno de bolsillo.
Aparte, hay una garantía de por vida de todo el material. También se recibe
el Curso Completo de Ciudadanía de Estados Unidos, en caso uno se quiera
convertir en sobrino del Tío Sam, un juego didáctico de señales (no sé si de
humo o de qué) , un cidí de pronunciación, un libro gramatical y un póster
con etiquetas de vocabulario interactivo.
Hasta aquí todo iba muy bien, pero nótese que durante toda esta charla, el
representante aún no me daba el precio del curso, la cual había sido mi
primera pregunta.
Hasta que finalmente llegamos a "los valores", como él los llamó.
- Apunte. Hay dos opciones de pago. La primera opción es la que es
de contado, que es a cash, en la cual usted da lo que es ÚNICAMENTE un solo
pago. La otra es financiada, en la cual usted da ÚNICAMENTE lo que es un
enganche, un "down payment" ¿verdad? Y lo demás lo puede usted ir pagando
poco a poco, mes por mes. El valor normal de nuestro curso es de ÚNICAMENTE
US $1,899, más US$120 de envío. Ahora, ¿esto está dentro de lo que son sus
posibilidades de contado o prefiere que le explique lo que es el
financiamiento?
- Bueno. Yo, la verdad que lo que quisiera es saber cuál es el
costo y cuáles son las posibilidades, y después voy a decidir si es que voy
a proseguir con la compra.
- Ujú. Puede haber un enganche de SOLAMENTE US$795, y ahí le van a
quedar 9 pagos ÚNICAMENTE de US$148.24. La otra opción es de ÚNICAMENTE
US$595 y 9 pagos de ÚNICAMENTE US$172.46.
- Ya...
- Ahora le pregunto, de estas dos opciones, ¡cuál le queda a usted
mejor para decidir?
- Bueno, como le digo, ahorita, con esta información ya puedo
pensarlo, quería saber cual era el costo total porque en la televisión nunca
dicen cuánto es el costo. Entonces ahora yo ya sé que, si lo quiero pagar,
digamos al contado el costo total es US$2,019 - lo cual no es exacto ya que
hay que añadirle los impuestos que hay que pagar en Ontario, con el cambio,
la gracia va muy cerca de los 3,000 dólares canadienses. .
- Correcto...
- Porque ésta es una decisión que tengo que consultarla con mi
esposa, a ver si vamos a seguir con esto o no, porque la verdad que es un
poco caro. Yo pensé que era un precio mucho mejor.
- ¡Cuánto pensaba usted que costaba el programa Guillermo?
- Pues yo pensaba que costaba menos de mil dólares, la verdad, eso
es lo que...
- ¡CLICK!
- ... se me ocurría, pero obviamente es muchísimo más, así que
esto va a ver que verlo bien. El asunto es que...
- BIP, BIP...,
- ¿Aló, aló?
- BIP, BIP; BIP; BIP...
- ¡Aló?
Y así fue señoras y señores cómo terminó mi primera conversación con los de
Inglés sin Barreras.
A los pocos días recibí otra llamada, de Armida, quien me hizo notar que de
repente yo no valorizaba a mi progenitora lo suficiente como para gastar en
ella, le expliqué lo que había pasado, le hice escuchar la parte más
espectacular de la grabación que es esa donde el representante me deja
hablando con el vacío eterno, al darse cuenta que no hay venta inmediata.
Preguntó si el representante había sido amable, si yo me había portado bien,
a lo que dije que sí, ya que creo que lo dejé explicar en detalle el curso,
le contesté a todas las preguntas con honestidad y le dejé saber desde el
comienzo del largo interludio que lo que me interesaba era el precio del
curso. Armida me preguntó si de repente se había colgado el teléfono por
accidente, lo cual admití como posibilidad, pero no la creo ya que mucha
casualidad que mientras que el vendedor explicaba y trataba de lograr la
venta no se colgara. Además le hice saber a Armida que si de verás se le
hubiera colgado el teléfono al representante, lo normal de su parte hubiera
sido volver a llamar al toque a disculparse. Así que ella se disculpó
efusivamente a título personal, y me explicó que iba a informar a su
supervisora sobre lo ocurrido, ya que Armida no tiene mucho poder de
decisión por ahí.
Alos tres días me llamó una segunda persona, Mary a quien, ¿lo puede usted
creer? le tuve que repetir la historia resumida ya que me estoy cansando de
los detalles. Le pregunté si era política de la empresa cortarle el teléfono
a los prospectos que dejaban de serlo. Me dijo que no, que fue casualidad,
yo estaba en el bar, me miró al pasar, yo le sonreí, y le quise hablar, me
pidió que no, que otra vez será.
Mary y yo intercambiamos nacionalidades lo cual la llevó a hacerme notar que
conocía muchos peruanos, que eran muy buena gente. En fin, yo sé de las muy
amistosas relaciones peruano-argentinas, pero eso no quita, pese a lo
campechano que haya sido el General Don José de San Martín con los peruanos
al descacanar al ejército español y liberar el Perú, y al hecho de ser los
peruanos los únicos que enviaron sus propios aviones Mirage a pelear la
Guerra de las Malvinas contra los hijos de la Gran Bretaña, que yo me
encuentre aún molesto porque me tiren el teléfono en la oreja y me dejen
hablando solo, como un zampalimones de primera magnitud.
También le conté que les había enviado a ellos este mismo artículo, antes de
publicarlo, a la dirección electrónica de Customer Service de Inglés sin
Barreras. Me dijo que lo revisaría. Le expliqué que si ellos me escribían
alguna explicación, la publicaría en mi columna. Luego le di mi dirección
electrónica -la que Armida ya tenía-, le deseé un Feliz Año Nuevo y le
expliqué que todo lo ocurrido era buen material para una columna. Acá está,
pues.
Cualquier mensaje en el Foro de La Salsa de la Vida puede o no ser publicado íntegra o parcialmente, guardándonos el derecho de editar el contenido.
We reserve the right to edit any messages in the forum of The Spice of Life.
Concurso de cuentos
Vea los resultados y lea los cuentos ganadores en la sección del concurso de cuentos Nuestra Palabra. VER AQUI