La salsa de la vida por Guillermo Rose
Dejad que los canales vengan a mí
Publicado: 18/Noviembre/2004
Como diría un argentino, esto de la Guerra de los Canales sha me tiene
podrido. Y la culpa la tiene el gobierno canadiense. Tenemos desde hace
años, este híbrido canal angloítalohispano, llamado Telelatino (TLN), pero
que debería llamarse realmente Telenlatado, donde se avientan un montón de
programas pagados en inglés sobre cómo sacar abdominales de acero sin hacer
esfuerzo alguno. Un canal donde hasta hace poco soportábamos medias horas en
que los sanadores de la Iglesia de los Santos de Pare de Sufrir demostraban
cómo curaban de todos sus males médicos y amorosos a unos cuantos histéricos
bien pagados, además de unos programas cortitos llamados algo así como
Entérese Ahorita de eventos que ya pasaron hace varios días, agendas de
clases de crochet y de bailes de parroquia, y, para colmo de males, unas
telenovelas que no sirven sino para que los hispanos de la Tercera Edad -que
no les queda otra alternativa- se soplen una o dos horas al día
requintándoles la madre a los actores, que, pobres, no tienen la culpa de
que los libretistas sean pues más malos que el maní crudo, y de que TLN
tenga tan mal gusto para elegir telenovelas. Si bien medio que se salvan
algunos recientes programas locales tipo 'Nosotros' y 'Calando a' y se
salvaba 'Hispanos en Canadá', en general, la programación hispana, deja
mucho que desear, por decirlo educadamente. Todo es enlatado. No hay un
noticiero local, no hay un programa donde se discutan los problemas que vive
nuestra comunidad, no dan -salvo de chiripa- buenas telenovelas, no hay
programas de concurso, nunca escuchamos a los artistas locales, nada con
buena vena humorística. Menos mal que tienen un buen abrelatas porque sino
no habría un solo programa que ver. Y no voy a mencionar que la parte
hispana es un porcentaje de la programación total, ni voy a mencionar
tampoco que las mejores horas sono tuta en italiano.
Entonces resulta que Elvira Sánchez de Malicki quiere hacer su propio canal
y decide pedir a la CRTC que la licencien a salir con el nombre de Hola TV.
Al toque, TLN, confundiendo aún más a los teleaburridos, le cancela el
programa Hispanos en Canadá que tenía sus once años de edad y trasmite en
su reemplazo, el mismo día y a la misma hora de Hispanos en Canadá, otro
programa donde aparece el nombre Hola TV. No es casualidad. Es gadejo.
Finalmente se declara una guerrita a muerte entre Elvira y TLN o TeLeNiente,
como le dicen los cuestos italianos. Para colmo de males, saltan los
productores del programa Hola TV desde Vancouver, diciendo que los
solicitantes de Toronto se tiraron el nombre de ellos. Por ahí anda el lío
por la paternidad o maternidad del nombrecito, una distracción al tema de
fondo, digo yo, en medio de esta olla de grillos.
La Canadian Radio-television and Telecommunications Comission, más conocida
como la CRTC, me parece una entidad destinada a proteger el oligopolio de
empresas de Radio y Telecomunicación de Canadá. Se dedica a prohibirle salir
al aire a todo títere con cabeza que quiera trasmitir una señal que ponga en
peligro al grupo de las empresas protegidas por ellos. Resulta que primero
la CRTC sale diciendo que definitivamente no le va a dar la licencia a
HolaTV, algo equivalente a que uno reciba un pescadito muerto por correo.
Protestas de Elvira, emails que van y vienen febrilmente, algunos medios
hispanos se atacan de rabieta ya que se ve otro abuso más, cartas de
protesta, Elvira que le pide a los teleaburridos que la apoyen, cuando hete
aquí, aquí hete, en menos de lo que canta un gallo ¡la CRTC da marcha atrás!
De repente salen diciendo que sorry, sorry, que no habían visto la carta de
respuesta de Elvira, que van a reabrir el caso, que devuelvan el pescadito
muerto nomás, pero que eso no quiere decir que necesariamente van a darle
la licencia al nuevo canal, sino que van a resucitar, por unos meses más la
esperanza que ellos mismos habían matado, aparentemente de lo puro
borriquitos que son.
Elvira sostiene que ella presentó la solicitud para la licencia del canal
Hola TV porque piensa que los canales internacionales, legales o ilegales,
causan dos cosas que considera negativas para nuestra comunidad: 1)
aislamiento de la sociedad en la que vivimos y 2) que se le cierren las
puertas y oportunidades a nuestros escritores, productores, directores,
actores, músicos, compositores, artistas y técnicos en las diferentes
disciplinas, porque es difícil para ellos poder desempeñar sus labores
dentro de la televisión "mainstream", y peor lo sería dentro de las
internacionales, por lo tanto, con este canal se trata de abrir una puerta,
de crear una plataforma y una posibilidad para ellos.
En el fondo del fondo, aquí entre los cuatro gatos que leen mi columna, que
la verdad de la mermelada es que, si éste fuera un país con verdaderas
libertades básicas, no existiría un organismo tan Aconchabador y Mafioso que
parece querer proteger solamente los intereses de unas cuantas
corporaciones. Yo digo, digo yo, que permitan que vengan todas las señales
de radio y TV. Que venga Hola TV con ese nombre o con otro, que siga TLN
tratando de mejorar su programación, que le abran las puertas a Telemundo, a
Univisión, a Telefutura, a GolTV, a TVChile, a la Televisión Española, a TV
Colombia, a TeleAzteca, a América TV, a Panamericana TV y a la mismísima
Radio Televisión Italiana, RAI, que, dicho sea de paso, tiene unas locutoras
de noticias que están más buenas que el pan. Dejen que los televidentes
hispanos tengamos la oportunidad de escoger lo que queremos ver y que desde
hace años está disponible a millones de millones de gentes que viven fuera
de este país que tan hipócritamente se autoproclama libre. Los canales malos
morirán y los buenos tendrán la bendición de los telesufridos que ahorita no
tenemos más remedio que desafiar la ley o aburrirnos a morir.
En medio de este desmadre televisivo, me escribe Noreen Mazorra del Congreso
Iberoamericano de Canadá en respuesta al artículo "No metan presa a mi mamá"
que apareció en torontohispano.com el 12 de Abril de este año. Me cuenta Noreen
sobre la histórica decisión de la Jueza quebecois Danielle Coté en cuanto al
derecho a usar antenas parabólicas o discos satelitales para poder ver los
canales de Latino América que retransmiten desde Gringolandia. Siempre me
habían caído bien las francófonas, por estar tan bien despachadas y por ese
acento tan ricotón que tienen, pero ahora me quito el sombrero ante la
Jueza.
Sin embargo, aún no termina esta guerrita. Como dicen, hay que esperar el
final del partido, ya que las mafias que protegen los oligopolios en Canadá
-hay varias más aparte de la CRTC- no van a dejarse vencer así nomás y
continuarán tratando de impedir que ejerzamos el derecho que tenemos todos
los hispanos a ver la televisión que nos dé la gana, por muy mala que
también sea, los partiditos de fútbol al sur de Estados Unidos, Laura en
América, CNN en español todo el día, las telenovelas mexicanas, venezolanas,
colombianas o peruanas que nos hacen llorar en latino, y que vienen a
amenazar empresas oligarcas como la Bell, apapachadas y amamantadas por ese
mamotreto patético llamado la CRTC, cuya única misión parece es proteger a
sus amiguitos, zurrándose sin asco en el público hispano, o sea en nosotros.
¡Y vaya que apesta! Basta ya de hipocresías y abusos, señores.
Acá la carta y el artículo en español que me acaban de enviar desde Québec.
"Estimado Guillermo:
El 28 de Octubre 2004 la Juez Danielle Coté de Québec declaro
inconstitucional la Ley que prohíbe la suscripción de TV por antena. Esto
significa que los hispanos ya no infringen la ley por ver TV en español por
el Dish.
Los hispanos deben sentirse orgullosos que sus derechos de libertad de
expresión han sido reconocidos por la Juez Coté y que su voz se hizo
escuchar por la campaña "Yo Quiero Ver Mis Canales de Televisión en Español"
promovida por el Congreso Iberoamericano de Canadá en la defensa de los
derechos de los hispanos.
En el attachment les enviamos un artículo en español editado por el Congreso
Iberoamericano de Canada y uno en inglés por el Montreal Mirror.
Otros artículos fueron publicados el 29 de octubre por el National Post,
Ottawa Citizen y en francés por Radio Canada
Reciban un saludo cordial y agradecemos su apoyo a esta campaña.
Por favor dígale a su mama que ya no se preocupe que no la meterán presa por
ver la novela.
Noreen Mazorra
Secretaria
Congreso Iberoamericano de Canada
http://www.geocities.com/congresoiberoamericano/
Juez de Québec: ¡Sí a la TV en Español en Canadá!
Paul Fitzgerald
Ottawa
El Congreso Ibero-Americano de Canadá celebra la decisión del 28 de Octubre
2004, de la Sra. Juez Danielle Coté de Québec. La Juez declaró dos secciones
de la Ley de Radiocomunicaciones inconstitucionales porque violan la
libertad de expresión de los canadienses, contenida en la Carta de Derechos
y Libertades. Estas secciones de la Ley están relacionadas con la
prohibición del "Grey Market". Por más de tres años, los hispanos en Canadá
han luchado junto al Congreso por este reconocimiento.
Esta Ley considera que los hispanos que miran TV en español por antena son
delincuentes, pues la Ley prohíbe la suscripción de servicios de satélite
con compañías extranjeras como Dish Latino o DirecTV. Servicios que no están
disponibles por ninguna compañía canadiense.
El Congreso Ibero-Americano de Canadá proveyó de asesoría legal a Jacques
D'Argy de Québec, acusado de ver canales de televisión por antena. El Sr.
D'Argy se defendió argumentando que su inhabilidad para acceder a programas
de TV en Español viola sus derechos de libertad de expresión. De esta
manera, el caso se extiende a validar los derechos de libertad de expresión
de todos los hispanos en Canadá.
La Corte aceptó el argumento del Sr. D'Argy y por primera vez un Juez
reconoce explícitamente los derechos del consumidor en contra de la
protección de los intereses comerciales de las compañías de satélite
canadienses como Bell Express-Vu y sus amigos.
El grupo "The Coalition Against Satellite Signal Theft" (Bell ExpressVu y
sus amigos) están estudiando la decisión de la Juez y se advierte que
solicitarán al Gobierno apelar la decisión de la Juez Coté. Este grupo ha
tomado varias acciones para limitar la lucha de los grupos étnicos e
inclusive donaron al Partido Liberal $1.3 millones, quienes en la pasada
legislatura introdujeron el Bill C-2 que pretendía incrementar las multas
para los poseedores de antenas.
Una vez más los hispanos en Canadá deben seguir luchando por defender sus
derechos, es importante que cada hispano envié una carta a su MP pidiéndole
que se respete la decisión de la Juez Coté y que no se malgaste el dinero de
los impuestos en apelar la decisión de la Juez por el simple hecho de seguir
defendiendo los intereses comerciales de las corporaciones como Bell
Express-VU y sus amigos."
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