La salsa de la vida por Guillermo Rose
Tenemos un escritor invitado
Amigos lectores,
Me llegó un artículo de un lector cubano (Joel Babe Carballal), quien me envió un artículo que, me cuenta, remitió hace algún tiempo a un medio de expresión local. Alguien le dijo que salió publicado, pero él nunca lo vio. Se me ocurrió entonces, después de leerlo, que podíamos darle la oportunidad acá en mi columna, de publicar ese artículo, teniéndolo como escritor invitado. Si usted desea comentar el artículo de Joel, puede enviarle su comentario directamente a joelbabe65@hotmail.com, escribirme a guillermo@torontohispano.com, o poner su comentario en el Foro de La Salsa de la Vida. En cualquier caso, acá va el artículo de nuestro escritor invitado.
La década de las Jineteras Por Joel Babe Carballal
Escritor invitado de La Salsa de la Vida
Visitar Cuba con frecuencia, realizar negocios en la isla, o simplemente llegar a la Habana por vez primera, podría ser el comienzo de la mayor sensación de sexo fácil, con damas cultas y preparadas como no hay ninguna en la América Latina.
Antes de triunfar la Revolución Cubana en 1959 y llegar al poder la GENERACIÓN DEL CENTENARIO, Cuba era un "Caos Total", al menos eso siempre escuche de mis maestros, que se esforzaban en demostrarme los logros de la sociedad en la que vivíamos allá por la década del 80.
Seria muy largo enumerar los problemas, que según mis maestros, padecíamos antes de 1959, como seria aun más largo acordarse de todos los logros que obtuvimos después de aquella fecha. Pero algo si está claro en mi mente, en mi niñez en la Habana, nunca vi en las calles a una prostituta. Si para mis abuelos el recuerdo del sabor de la Coca Cola, era un destello de luz al paladar, que había sido cambiado por jugos de la Bulgaria Socialista, para mí una prostituta era algo de las sociedades capitalistas, de las cuales estaba convencido por aquella fecha, en nada podían compararse con nuestro paraíso del Caribe, que a la sombra de una palmera, tal vez ya convertida en militante del Partido Comunista, nos adoctrinaba en la igualdad de la sociedad y la superioridad del Comunismo.
Después de una década Cuba cambio, se le terminó la ayuda de la Unión Soviética, cuando ésta también decidió dividir las líneas de su geografía en el Mapa del Mundo, y el destino de su sistema político, y con esto, al arribar la década de los 90, llegaron a Cuba, las Coca Colas para mis Abuelos, y las prostitutas para mis experiencias reales.
Claro que con ese sentido de lo humorístico que tiene el cubano o con ese sentido de los burócratas de cambiar el nombre a las cosas en Cuba, como que le llamamos a la peor crisis económica del país (1993-1998) Período Especial en Tiempos de Paz, a las nuevas prostitutas también le cambiamos el nombre por el de ¡JINETERAS!
Las jineteras en la Habana son entonces un grupo social, a veces criticado, a veces perseguido, a veces tolerado, o envidiado, en fin son el resultado de la apertura al mundo real en que cayó Cuba una vez que tuvo que respirar el aire real, después que el socialismo colapsó en Europa y la economía cubana se encontró con la disyuntiva de hacer aperturas y mantener el Estado Totalitario de Control de la Sociedad.
Y con esta apertura llegaron a Cuba los turistas que por décadas no se veían en tierra de la isla, pero estos hombres de Europa y Canadá fundamentalmente, vieron en Cuba la posibilidad de llegar a una tierra virgen, como descubridores de una ciudad perdida y enclaustrada en su propio mundo, a la vez que empezaron a disfrutar de las jineteras, como propios conquistadores amancebándose con indias.
Hoy en Cuba, ya en el nuevo milenio, las jineteras cumplen una década de existencia, ya son más organizadas, más caras, y forman parte de la cotidianidad de la vida de la Habana, saludando a los vecinos en su cuadra o compartiendo las fiestas de cualquier índole con algún militante del Partido, que tal vez, si tuviera los dólares de los turistas, no pensara dos veces el.....
Las historias de las jineteras en la Habana son increíbles, van desde lo divertido hasta lo triste de la profesión de prostituta, y caen en el mundo de lo real maravilloso que es la sociedad cubana del nuevo milenio, de la cual, espero haber podido contarles, comentarles, testimoniarles un poquito, a todos los lectores de La Salsa de la Vida.
Cualquier mensaje en el Foro de La Salsa de la Vida puede o no ser publicado íntegra o parcialmente, guardándonos el derecho de editar el contenido.
We reserve the right to edit any messages in the forum of The Spice of Life.