CONCACAF 1 – Canadá 0
Para muestra basta un botón, y la muestra la tuvimos en el partido Canadá-Honduras. El árbitro salvadoreño Joel Aguilar dio una muestra de incapacidad tal, que resulta increíble que sea uno de los posibles soplapitos seleccionados para el Mundial de Sudáfrica. Aguilar nació el 2 de julio de 1975, o sea que al momento de oficiar el partido de la Gold Cup (Copa de Oro) que sirve para clasificar a los equipos de centro y norte América que van al mundial, contaba con 34 años de edad cumplidos. Nacido en San Salvador, habla español e inglés, es profesor y sus hobbies son la lectura, la escritura y escuchar música.
La ConCACAf que no sabemos que quiere decir pero sospechamos que es algo como ``Con caca fútbol`` otra vez perjudica bochornosamente, a la vista y paciencia de teleespectadores del mundo al equipo canadiense.
No es que Canadá estuviera jugando un gran partido, pero el equipo hondureño era aún menos eficiente que el canadiense. No le ligaba nada, no tenían chispa, no pasaban bien la pelota, no defendían bien, su ataque estaba a la discreción de individualidades de poquísima calidad.
Estando cero a cero ataca en una de esas Honduras, el jugador hondureño en el área realiza una chalaca como le decimos los peruanos, o una chilena como le dice el resto del mundo y la bola se va a fuera, para variar, igual que cualquiera de los disparos de los –oh sin puntería- jugadores hondureños. Muy cerca del delantero, el defensa canadiense no llega ni a tocarlo, ni a mirarlo, ni a conversar con él. Joel Aguilar, el mejor jugador de Honduras, no duda. Tan no duda que ANTES de que la pelota salga desviada ya estaba pitando el penal.
No fue foul. Ni en Filadelfia, ni en San Salvador, ni en Tegucigalpa ni en la Cochinchina. Y lo saben todos los que vieron el partido. Y los sabe Aguilar. Y lo saben sus amos de la CONCACAF.
Pero ¡qué importa! La CONCACAF otra vez embarra a Canadá, un equipo sin importancia en el Mundial.
Pensé que el jugador hondureño, avergonzado, iba a tirar la pelota afuera, pero no. Metió el gol, celebró como si hubiera sido un gol válido y no un regalo, y todos contentos. Que se frieguen los gringos idiotas, los latinos somos más vivos.
Y a dormir tranquilitos, como bebes. ¡Viva la CONCACAF! Y que siga la bola.
Seguramente con este arbitraje tan perfecto para sus patrones, Joel Aguilar va a ser seleccionado para arbitrar en el Mundial de Sudáfrica. ¡Qué poca vergüenza!
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