¿Se imagina a un turista canadiense siendo esposado y puesto en detención a su llegada al Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México “Benito Juárez” por que la autoridad mexicana supuso que ese turista tenía la intención de quedarse a vivir o trabajar en México? Realmente difícil de imaginar, pero no tanto si la situación se presenta a la inversa. Son varios los casos de turistas mexicanos a quienes se les ha rechazado el ingreso al Canadá o, peor aún, que han sido esposados y detenidos a su llegada por el oficial del Canada Border Service Agency (CBSA) por que éste supuso que el turista mexicano venía a quedarse. Un tema amargo para los mexicanos, tanto que se espera que el Presidente de México, Felipe Calderón, trate del mismo durante la reunión que tendría con el Primer Ministro canadiense, Stephen Harper, este mes en Montebello, Québec.
Para recapitular tenemos que mencionar que los mexicanos no requieren de visa para ingresar a este país, pero el oficial del CBSA tiene la facultad de negarles el ingreso si es que sospecha que un turista tiene la intención de establecerse de manera permanente en Canadá. A primera vista, esta póliza podría considerarse arbitraria, pero Canadá -como cualquier otro país soberano- tiene la potestad de determinar quiénes ingresan a su territorio. Lo que resulta observable es el trato que se da al turista mexicano una vez que su ingreso al país ha sido declarado inadmisible. Se han documentado casos de oficiales del CBSA quienes, basados en razones de riesgo a la seguridad nacional, han llegado hasta esposar a estos turistas confinándolos en un centro de detención (mejor conocido como “Hotelito”) hasta organizar su salida en el próximo vuelo de regreso a México disponible.
A mi modesto entender, el arrestar y detener a un turista mexicano que ingresa al territorio canadiense por que su presencia significa un peligro para la seguridad nacional (¿?), no es más que una excusa para detener el aumento del flujo de mexicanos que ingresan para solicitar refugio. México presenta un incremento importante en lo que se refiere a solicitudes de refugio en Canadá. Según cifras del propio Immigration and Refugee Board (IRB), la cifra de los solicitantes de refugio de origen mexicano ha aumentado en la última década. En el año 2006, se presentaron 4,948 solicitudes de refugio por parte de ciudadanos de origen mexicano, mientras que en el año 1997 tan sólo se presentaron un poco más de 800 solicitudes. En los primeros seis meses de este año, se habrían presentado 3,036 solicitudes de refugio por parte de ciudadanos mexicanos. Sin embargo, este incremento en el número de solicitudes de refugio, no significa un incremento en su tasa de aceptación. En el 2006, el 28% de todas las solicitudes de refugio presentadas por mexicanos fueron aceptadas, mientras que en el 2007 (de Enero de Julio) tan sólo fueron aceptadas el 13%. Existiendo 5,730 solicitudes de refugio de mexicanos pendientes de decisión.
Este incremento ha llevado a que México se sitúe como el primer país a nivel mundial que más solicitudes de refugio viene colocando en Canadá. Por esto, se sabe que el IRB estaría tratando los casos de refugio de mexicanos con prioridad; algunos de estos casos habrían tenido su audiencia (hearing) dentro de los 6 meses siguientes de haber presentado su solicitud de refugio, cuando anteriormente lo tenían luego de 12 ó 18 meses. Incluso, en Noviembre del 2006, el IRB envío una misión a México para recoger información sobre los testigos de crímenes de corrupción en la Administración Pública, las mujeres víctimas de violencia familiar, y las víctimas de la violencia o discriminación por orientación sexual; habiéndose emitido las directivas respectivas en Febrero último, para ayudar a los consejeros del IRB en la toma de sus decisiones.
Por otro lado, se especula de la posibilidad de requerir visa a los mexicanos que quieran ingresar al Canadá, tal como se hizo con los costarricenses y argentinos como una medida para detener el incremento de solicitudes de refugio de los nacionales de estos países tiempo atrás. Sin embargo, dada la estrecha relación política y comercial entre Canadá y México, y los esfuerzos del actual gobierno federal de mejorar los lazos con América Latina, cualquier imposición de visado podría ser visto como un imposible diplomático. Recordemos que 214,000 mexicanos ingresaron como turistas en el 2006 (11.2% más que en el 2005), y casi 10,000 lo hicieron como estudiantes internacionales; esperándose que para fines de este año, se registre un incremento de otro 10% en el número de turistas mexicanos en Canadá.
Existe una situación preocupante tanto para algunos turistas, como para los solicitantes de refugio de origen mexicano, sin vistas de una solución al corto plazo, quedándonos tan solamente parafrasear: “y ahora ¿quién podrá defendernos?”.
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Por: Alejandro Segura Loarte
Publicado el 15 de Agosto de 2007
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