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| La
luz de Toronto frente al Sars |
Por : Gonzalo Terry
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Toronto, bajo un radiante sol que iluminaba a unos, e inquietaba a otros, empieza una nueva etapa, y que mejor que empezarla con el megaconcierto que llegó a ser uno de los más poblados por la cantidad de gente que asistió en la historia del respetado "Rock n' Roll". Cabe señalar, que muchos fueron los privilegiados, pero en general nuestra cálida ciudad de Toronto fue la más aplaudida y homenajeada con artistas de diversos países que deleitaron a todos los "fans" en especial a los metaleros y rockeros que abundaron en el festival, que levantaron la bandera de Canadá en alto y apoyaron incondicionalmente la llegada de los artistas, como a su vez este tipo de espectáculos que adornan a la grata ciudad donde habitamos.
Es así como con propagandas, carteles y anuncios en la televisión se presentaba esta gran ocasión para unirnos, compartir un poco de lo nuestro y deleitarnos también con artistas de gran vuelo como "AC/DC", "The Rolling Stones", "The Guess Who" y otros que fueron ovacionados y aplaudidos por más de medio millón de espectadores.
Sin lugar a duda fuimos muchos, mientras que desde las lejanías pudimos distinguir banderas latinas flameando bajo el sólo grito de "Viva Toronto", en el otro ángulo podíamos ver gente haciendo largas filas para poder pasar al inmenso y tradicional "Downsview" el mismo que fue escenario cuando el Papa vino a bendecir nuestro país y al mundo entero.
Mientras que la gente comienza a poblar cada espacio sagrado del recinto, otras aprovechan el revuelo para prender un cigarrillo, mientras los más bribones aprovechan el momento para prender todo tipo de drogas, que como un cáncer aprisiona y contamina a muchos jóvenes de estos tiempos. Adolescentes con camisetas de AC/DC, Adultos ilusionados de ver a los Stones que sin lugar a duda, tienen una larga trayectoria de más de 40 años. Gran cantidad del público, aplaudía a los de AC/DC, pues ellos se aferran más al "Heavy Metal" que revolucionó y marcó historia, igual que el rock que será perpetuo, que nunca muere.
La gente coreaba, esperaba el momento pero aún era temprano y la gente parece estar duchándose a estas horas de la tarde, en la cual el sol nos llena de estrés y de angustioso aburrimiento, sin olvidar los signos de somnolencia que éste mismo nos produce, nos desespera e incomoda.
Sam Roberts se encargó de comenzar. Su misión, atraer las masas. Era una de las primeras cartas, y no defraudó, fue bien recibido, y brindó lo mejor a todos los asistentes.
Entretanto, una chica de gran talento se perfilaba para cantar. Era así como Kathleen Edwards, nos ofrecía lo mejor de su repertorio, la gente comenzaba a llegar, al estilo de "Woodstock" ya se podía ver gente que se perpetuaban un recodo del gran escenario, posesionándose en diferentes lugares, mientras tanto, el alcohol y los amores furtivos apoyaban la lucha que inició Toronto y a todos los amantes de las nuevas sensaciones. Notamos con real asombro, la cantidad de gente que llegaba en cada minuto y a cada segundo, La publicidad había cumplido un buen papel en el show, mientras que "La Chicane" se perfilaba para salir al escenario, la algarabía y las ansias de que los Stones salten al gramado aún era el deseo de muchos. Banderas, símbolos de sus estrellas favoritas, la gente aprovechaba para reposar, bailar, para reír, era el día, en el cual más de medio millón de personas supieron apoyar a nuestra ciudad. Por esa causa que parecía devorarnos y sumergirnos en el infierno, era el "Sars". Aquel que causó gran polémica y dolor a muchas familias, pero acá estamos, parecía decir la gente levantada coreando el nombre de sus estrellas.
Las manecillas del reloj lamían con ansiedad la esfera que lo aprisionaba. "Blue Rodeo" aparecía en el estrado, muchos de sus fans vibraron con cada uno de sus temas, aunque ellos no dieron un prolongado concierto, la gente cantaba al ritmo de sus melódicas interpretaciones cómo "Trust Yourself" , "Hasn't Hit me Yet" y otras. Se podría decir que Blue Rodeo no duró mucho en el escenario, desafortunadamente fueron tan sólo quince inigualables minutos que fueron de pura calidad artística.
Justin Timberlake Ex - Nsync, fue el más vapuleado y menos agraciado de todos, que no supo endulzar al público asistente, sus pasos de "pop" no calaron en las preferencias de los presentes, y la gente no tuvo otra manera más "fabulosa" de despreciarlo, sin duda, sus oídos parecieron verse perjudicados, y los rockeros al mejor de sus estilos comenzaron a tirarle de todo, desde cerveza, aguas naturales e hidratadas con ácido úrico, hasta lo que se podría decir mil y una ofensas, mientras que la gente seguía coreando la expresión más conocida por todos "boooo", así también, otras expresiones no tan gratas como "Go Home Justin".
Cinco y veinte de la tarde, "The Guess Who" , liderado por Burton Cummings, sellan una magnífica presentación, el grupo de los 70's al buen estilo canadiense, se unieron para apoyar a la provincia de Ontario en especial a la ciudad de Toronto, en medio de fans que suspiraban y se deleitaban con sus recordados temas que en algún momento causaron gran revuelo entre los jovenes, marcando varios hitos en los gloriosos 70's , "American Woman" , "No time" , "Hand Me Down World", muchas más melodiosas sirvieron para incentivar más a la multitud que ahora había crecido de manera mágica.
Era el turno del grupo "Rush", Geddy Lee comentó... el haber recibido la oferta de tocar en Toronto con gran entusiasmo, con gran alegría mientras que explica "Tocar en Toronto, siempre es un buen negocio, nuestro grupo tiene muchos admiradores a lo largo de todo Canada y el mundo", era una gran satisfacción tenerlos, el trío que fue muy bien respetado y aclamado iluminó las primeras sombras con temas como "Tom Sawyer", "Closer to the Hearth", "Freewill y muchas más. Rush, se encargó de poner un poco más de ese toque de locura, mientras que los jóvenes seguían tomando, bailando y departiendo, algunos, bajo efectos de sustancias no tan aplaudidas por el mundo.
¡Era la hora!, se sentían pasos, cerramos nuestros ojos, y disfrutamos y no olvidamos esas gloriosas épocas del "Heavy", de grupos de larga trayectoria como "Black Sabbath", "Metallica" y como no AC/DC, que para muchos jóvenes y público en general fue el real deleite, la real atracción, el sol ya no estaba con nosotros, pero una leve brisa y cierta oscuridad se unía a los grandes del Heavy , liderado por Brian Johnson , pero más conocido por su carismático actuar, el experimentado guitarrista Angus Young , muchos recordaremos esos videos en los cuales Young aparecía con una melena larga , y saltaba como trepándose en el escenario , pues era él, sólo que con unos treinta años más de experiencia, sin duda la banda australiana causó mucho más entusiasmo del que se suponía, inclusive superando largamente a los fondistas del espectáculo. Pudimos comprobar en el sitio que lo que parecía sepultado, AC/DC, se encargó de revivir, se encargó de demostrar a los jóvenes el verdadero sonido del Heavy y del Rock. Que viva el Heavy Metal!! eran los gritos de la multitud y de su amigo autor de la nota.
Al final, como epílogo de una resurrección no anunciada, después de un desconcertante descanso que parecía eterno, aparecieron en escena los "Rolling Stones", iniciaron su concierto con el tema "Start Me Up", El frío de la noche, el calor de la multitud, la tibieza de algunas jóvenes que mostraban sus naturalezas al mundo entero comenzaba a tornarse más real, la gente emocionada levantaba las banderas inglesas, mientras otros lloraban de emoción, había sido una larga espera, después de cuarenta años de actuación y múltiples venidas, regresaban a Toronto para decir presente en la campaña contra el Sars, Mick Jagger se encargó de revolver y terminar el espectáculo que por sí rindió y atrajo a más personas de las que se esperaban, aunque esta vez, valgan verdades, no tuvo de trofeo a una hermosa mujer cercana a los estratos más altos de la política canadiense. Sin duda los Stones eran los únicos héroes que podían cerrar con broche de oro este gran show.
Un encanto y un hechizo, "Toronto estamos contigo para apoyarte", la multitud mostró su alegría al compás de la clave de sol y la música, las bellas muchachas adornaron el show, nosotros dentro del tumulto, sin entrada especial para la prensa, siendo lamentable la marginación al periodismo étnico, ansiamos el bienestar para la ciudad que nos abrió los brazos, que nos hizo soñar y que ahora nos da la gran oportunidad para ser felices, para luchar y gritar a los cuatro vientos..."We love you Toronto".
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