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Aguafuertes Ambientales, 5 De Junio: "Día Mundial Del Ambiente"
En esta época, y desde hace 35 años, el mundo se prepara para nuevamente
hacer "honor a la celebración" central de la temática ambiental, cual es
el "Día Mundial del Ambiente".
En apenas tres décadas y media, tiempo insignificante si lo comparamos
con los millones de años de existencia de nuestro Planeta, aquellas
pioneras voces que comenzaban a mostrar que algo no andaba bien en la
relación seres humanos-naturaleza, se han transformado en una leve
brisa, frente a la gravedad de los problemas actuales, que amenazan en
convertirse en un alud incontenible capaz de sepultar toda la vida en la
Tierra.
En el transcurso de estos años, hemos escuchado o leído millones de
declaraciones y enterado de la realización de miles de encuentros,
conferencias, cumbres y convenciones, oficiales y de las otras, todas
ellas resaltando la necesidad de salvaguardar, proteger y mejorar las
condiciones del ambiente. Este año tampoco será una excepción en tal
sentido y millones de litros de tinta, toneladas de papel y segundos y
columnas en medios de comunicación se gastarán en convencernos de la
bondades de un ambiente sano.
Lamentablemente la realidad difiere mucho de las buenas o no tanto
declamaciones e intenciones de Gobiernos, empresas, ONGs., funcionarios
y de toda una variedad de entendidos en el tema.
Hasta los principales artífices de la debacle planetaria hacen
propuestas para la salvación común, dejando siempre bien en claro que
todos somos responsables de la misma y bien se sabe que cuando todos son
responsables, nadie lo es. A través de este artilugio comunicacional se
pone en un pie de paridad a las víctimas con los victimarios.
A medida que se avanza en diagnósticos, cada vez más agoreros y
terribles, los tiempos se acortan y lo que se preveía que iba a ocurrir
dentro de un siglo, un nuevo informe lo sitúa en un par de decenas de
años y así nos vamos acercando peligrosamente cada vez más a la
confección de una autopsia. El certificado de defunción empieza a tomar
forma.
La realidad está confirmando aquello de que "La inteligencia humana es
limitada, pero la estupidez es ilimitada".
Eso si, y como en un gran cambalache de la "Biblia junto al calefón", el
funcionario que autoriza la tala de bosques y montes nativos, el que no
ve los contaminantes letales que se vuelcan al margen de la ley o dentro
de ella, el que mira para el costado dejando que se arrase con
ecosistemas invalorables y el presidente que arma los misiles y los tira
en defensa de la paz y los derechos humanos, en este día, todos
plantarán un árbol que testimonie su "compromiso" con las generaciones
futuras, rodeados en la mayoría de los casos por cándidos escolares, que
con un baldecito lo regarán.
Lo que ha comenzado a hacer crisis y estallar en pedazos no es solo el
ambiente, sino el paradigma de este modelo
consumista-desarrollista-energético-intensivo, que ha sostenido como
verdad revelada el principio del crecimiento ilimitado y sin fin.
Miles de millones de personas comienzan a intuir, que dentro del mismo
no tienen cabida y están sobrando. También empiezan a ver que el
verdadero problema ambiental sobre la Tierra es: que unos pocos comen
mucho y muchos comen casi nada y que la contaminación del agua, el
envenenamiento del aire y la degradación de los suelos, son nada más y
nada menos que distintas caras o facetas de ese pecado originario.
El maridaje entre poder y desigualdad es lo que ha posibilitado y
forzado a que hoy estemos como estamos en términos ambientales y
sociales.
Pero toda crisis deja sus enseñanzas y espero que sepamos aprovecharlas.
Las mismas nos están indicando que el problema ambiental no es técnico o
reservado a iniciados o entendidos, el problema ambiental es
eminentemente político-ético y se relaciona directamente con los modelos
de exclusión y marginación imperantes.
En consecuencia, es en el terreno político donde se debe dar la
confrontación y el verdadero debate sobre el mundo en que queremos vivir
y en donde vivirán nuestros hijos.
En ese esquema debemos convencernos que otro mundo es posible y además
necesario, por cuanto en ello está nuestra propia supervivencia.
El poder no hace concesiones y mucho menos está dispuesto a renunciar a
privilegios y prebendas.
Por ello, es necesario que todos aquellos que no comparten la óptica del
todo vale para el desarrollo y que creen que el Planeta no es un
producto de consumo masivo inagotable, que puede ser usado y desechado
sin más, entiendan que es necesario desarrollar nuevas visiones y
acciones basadas en la solidaridad y en la defensa de la vida.
Soy un convencido de que el éxito o el fracaso de las políticas de
preservación del planeta no dependen tanto de las acciones de los
gobiernos, como de la decisión y la toma de conciencia de los pueblos.
Por ello abrigo la no tan secreta esperanza de que mis semejantes
despierten del perverso sueño de la banalidad degradante de "Gran
Hermano" o de "Bailando o Cantando por un Sueño" y pongan manos a la
obra en la construcción de un ambiente que merezca ser vivido en
plenitud y no como una carga, con esfuerzo, grandeza, generosidad y
vocación de servicio. Solamente así lograremos el sueño de seguir siendo
vivos.
Publicado 05 de junio 2007
Por: Ricardo Luis Mascheroni
Docente e Investigador U.N.L.
rimasche@yahoo.com
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