Gustavo Santaolalla
y miembros del Grupo BajoFondo.
Toronto Hispano tuvo la oportunidad de conversar con algunos de los integrantes de BajoFondo.
Cuando uno espera conocer a un músico de fama mundial como lo es Gustavo Santaolalla, con una carrera tan brillante y galardonada, que ha compuesto música para películas como Diarios de Motocicleta, Amores Perros, Babel y Brokeback Mountain, y que ha ganado un par de Oscares (el más grande homenaje cinematográfico que un artista puede recibir), cualquiera imaginaría a alguien de aspecto severo, reservado y formal, de aire talvez intelectual y de presencia quizás arrogante.
El Gustavo que se presentó en el escenario del Mod Club de Toronto este pasado Domingo, encabezando a su grupo musical BajoFondo, disipa inmediatamente estas imágenes preconcebidas y erróneas, dando paso a lo que se observa es una persona totalmente apasionada por la música, con una energía desbordante y contagiante y con un talento indiscutible—atributos que comparten también todos y cada uno de los miembros de este original grupo; multifacéticos todos, ya que varios de ellos tocan diferentes instrumentos, cantan, bailan y hasta “rapean” cuando la ocasión asi lo amerita.
A la conclusión del concierto, Toronto Hispano tuvo la oportunidad de conversar con algunos de los integrantes de BajoFondo: Gustavo Santaolalla; Javier Casalla, violinista del grupo; Luciano Supervielle, pianista, multi-instrumentalista, cantante y rapero y Martín Ferrés en el bandoneón y guitarra.
TH: Gustavo, como lo recibió el público canadiense?
Gustavo Santaolalla: El público de acá fue maravilloso. Fue un show muy lindo, muy cálido y muy caliente, en todo sentido. Y nos encantó tener la dicha de volver aqui, volver a Toronto, a Canadá, un país que a mi me gusta mucho, y una ciudad esta que a mi me interesa mucho. Yo ya había estado acá para el festival de cine. Casualmente ya viene el festival de cine, y la película para la que hice la música se llama Línea del Pase, que hizo Walter Salles con Daniela Thomas; una película brasilera. Me encanta Toronto, y nada, espero volver muy pronto.
TH: Como ha sido la aceptación del público a este sonido experimental que ustedes ofrecen?
Gustavo: En todos lados lo aceptan muy, muy bien y aparte es una cosa que ha sido abrazada por nuestra gente, que me parece algo muy importante, porque vender algo raro y exótico en otro país que no conocen, pero que la gente nuestra—que los argentinos, que los uruguayos—se entusiasmen con esta música… nuestros discos venden muy bien: somos doble platino. La gente nos quiere mucho, y aparte yo tengo mucha relación con los tangueros—los tangueros que hacen tango del serio; no esto que no es tango, es otra cosa, es una experimentación. Pero la gente que hace tango puro son también gente amiga y que aprecian lo que hacemos.
TH: Cuando ustedes producen el disco, anticipan como va a ser la recepción del público?
Gustavo: No, yo jamás hice nada en mi vida pensando lo que va a pensar el público, sino lo que me indica mi creatividad, viste? No, no sabemos. La bienvenida fue increíble.
TH: La energía que ustedes muestran en el escenario, y el talento de todos sus músicos—como hizo para formar esto que funciona tan bien?
Gustavo: Bueno, y eso, no sé. Son años de haber andado por el mundo y tener mucho ojo para—no sé, no sé. Es algo como orgánico. No hubo demasiado, como todo en mi vida, no hubo demasiada estrategia. Es nada más estar con las antenas paradas y dejarse llevar por la energía de las fuerzas que son mucho más poderosas e inteligentes que nosotros. Tu te sintonizas con eso y vas con eso y lo hacemos entre nosotros también.
TH: Javier, que te pareció el concierto esta noche?
Javier Casalla (Violinista): Estamos muy contentos, como habrás visto, presentando este disco del que estamos orgullosos, porque un poco la idea de grabarlo fue reflejar lo que pasa en vivo con la banda, a diferencia del primer disco, que por alli era más de estudio, más de búsqueda. Este ya es más de banda. Grabamos tocando todos juntos en vivom y bueno, estamos felices con la música y con lo que sucede grupalmente cuando tocamos en vivo.
TH: Como ha respondido la gente a este nuevo sonido que ustedes están introduciendo?
Javier: La gente responde siempre increíble en todos lados del mundo. La verdad que nos reciben con un amor que casi te diría que igual al que ponemos nosotros al hacerlo, asi que estamos muy felices.
TH: Ustedes hacen de todo, son polifacéticos. Cual ha sido la fórmula para formar algo que funciona tan bien?
Javier: Bueno, ese es Gustavo (Santaolalla) y su poder de elegir elementos para los proyectos. El nos fue juntando a todos hasta que se terminó de conformar la banda. Asi que eso es un mérito de él—como hace la producción de discos, con la música a películas—de saber que es lo que exactamente necesita cada proyecto.
TH: Y los sonidos que van descubriendo, lo hacen como una labor colectiva?
Javier: Absolutamente. Es más, en este disco compusimos tambien colectivamente, arreglamos colectivamente. Es totalmente un trabajo colectivo.
TH: De la gente que no está acostumbrada a este sonido, cuales son los comentarios que ustedes reciben?
Javier: Bueno, lo que viste hoy, no? A veces por alli en Latinoamérica e incluso en algunos lugares de Europa, como en Grecia, que somos disco de oro y por alli desde el comienzo, como que escuchando el disco entendieron la propuesta y ya arrancan con todo. Pero a veces por alla empieza un poco más frío, y con el paso de las canciones y los temas, como que van entendiendo de que se trata y en general pasa lo que sucedió hoy; termina todo muy alto.
TH: Su audiencia es mixta? Anglosajones y sudamericanos?
Javier: Depende, porque de golpe tocamos en teatro, de golpe en clubs como estos (Mod Club), a veces tocamos al aire libre. Depende del lugar donde toquemos cambia mucho la audiencia, pero como te digo, en general siempre la respuesta es muy, muy buena.
TH: El primer instrumento que tocaste...
Javier: Ah, ese se llama violin corneta. Es un instrumento de los años 20s. Se usaba mucho en el tango y tambien se usaba en música europea y en música country de Norteamérica, y en los años 40s se dejó de usar y yo lo rescaté un poco en homenaje a ese tango de los años 20-- bueno, hice un disco solista que lleva mi nombre, con un poco esa música de tango más folklórica, no? No tan académica y bueno, menos que menos esta fusión roquera y electrónica; un disco como más folklórico.
TH: Luciano, vos tocás el piano, hacés de rapero, tocás guitarra...
Luciano Supervielle (Piano): Todos tocamos-- viste que nos vamos cambiando los instrumentos arriba de escena? Mi instrumento principal es el piano, pero como empezamos a hacer eso para buscar nuevas posibilidades sonoras dentro de la banda, entonces yo en un momento toco la guitarra; también le doy a la batería, canto. En realidad son cosas que no hago usualmente, pero bueno. Tenemos también a Martín, el bandoneonista, también toca la guitarra. Javier también va a la guitarra y a la batería, para buscar nuevos sonidos de la banda.
TH: Esto es algo que ustedes ya hacian previamente o que han ido descubriendo en el grupo?
Luciano: Bajofondo es para todos nosotros es un lugar de experimentación. Todos tenemos proyectos paralelos a Bajofondo y dentro de Bajofondo encontramos un lugar para experimentar muchas cosas; algunas funcionan, otras no. En definitiva lo que va a parar al disco es un resúmen de una cantidad de otros proyectos artísticos, y en el show en vivo pasa lo mismo. Vamos probando las cosas. Todo el tiempo el show va cambiando. Vamos metiendo siempre algún tema nuevo. Sale alguna cosita que vamos improvisando que de a poco se va transformando en un tema y es como que se retroalimenta todo el tiempo.
TH: La audiencia capta lo que ustedes ofrecen? Los alimenta a ustedes la reacción de la audiencia?
Luciano: Creo que es inevitable abstraer totalmente de la audiencia, no? En cualquier tipo de expresión artística que estés en un escenario; lo mismo que en el teatro-- el público es un factor condicionante, no? Y más en nuestra música-- tocamos en muchos lugares diferentes. Hemos tocado en nightclubs, pero a veces tocamos en teatros, a veces en festivales al aire libre. Entonces evidentemente no tocamos de la misma manera, a pesar de que son básicamente los mismos temas, pero el repertorio a veces lo acomodamos un poco en función de donde tocamos. Pero sí, el público condiciona mucho lo que hacemos. No te escuchan de la misma manera en Canadá, por ejemplo, que en Buenos Aires, obviamente, porque en Buenos Aires o Uruguay, Colombia, Paris, Berlin son países y ciudades donde se conoce mucho el tango, por ejemplo. Te captan de otra manera. Lo que no quiere decir que la gente no comunique. También tocamos en lugares como en Grecia o en muchos países de Europa donde se genera una conección muy fuerte con el público, a pesar de que te ven de pronto como algo más exótico. Pero de cualquier manera hay un entendimiento y se entiende nuestra música; cada cual a su manera, pero hay una comunicación, si.
TH: Martín, el instrumento que tocas es bastante tradicional en la música argentina. Como llegaste a este grupo?
Martín Ferrés (Bandoneón): Yo siempre tuve la inquietud de contextualizar el bandoneón dentro de otras expresiones artísticas. Realmente en un principio empecé componiendo música para teatro, para danza. Después compuse obras de música clásica contemporánea también con el instrumento. En medio de todo ese desarrollo de mi carrera conozco a Gustavo un día en La Catedral que es un lugar en Argentina donde se va a bailar tango, y bueno, el me comenta del proyecto, me escucha tocar. Gustavo trabaja con Adrián (Sosa, baterista)-- a quien conozco desde que empezó el proyecto— y este me llama. Después todo fue derivando hacia lo que es hoy.
TH: La combinación de lo que hacen, mezclando algo tradicional con algo experimental, algo tan nuevo; como artista, esto te alimenta?
Martín: Eso creo que a todos nos pasa lo mismo; creo que nos alimenta de una manera increíble. BajoFondo es un lugar donde uno puede volcar todo lo que trae y compartirlo con otra gente que a su vez tiene otra formación y otros gustos musicales, y de alli hacer una música que es la música que estamos haciendo.
TH: Se puede observar que ustedes tienen una conección con el público bastante fuerte. Se esperaban ustedes eso?
Martín: Mirá, nosotros tenemos una gran conección entre nosotros mismos. Entonces yo creo que eso contagia al público. Yo creo que el público, cuando ve que nosotros somos felices—y es que realmente somos muy felices tocando juntos y disfrutamos mucho tocar juntos y no solamente tocar, sino todo lo que tiene que ver con el proyecto y nos sentimos bien, y la pasamos bien, nos encanta tocar juntos. Entonces yo creo que eso se contagia al público.
Publicado: 21 de Agosto, 2008
Reportaje: Alma Sandoval Betancourth - Fotos: Maria Tuckler
Comments