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Y DESPUÉS DEL SI A LA ASAMBLEA…
¿Qué Esperan los Emigrantes Ecuatorianos?
El Ecuador está viviendo un momento histórico fundamental en su vida republicana al tener la opción de tener una nueva Constitución que rija al país. Esta nueva Carta Magna, será elaborada por 130 asambleístas que serán electos en junio. De este total: 100 son provinciales, 24 nacionales y 6 por los emigrantes, distribuidos en la siguiente forma: 2 por Estados Unidos y Canadá, 2 por Europa y 2 por el resto de Latinoamérica.
Lamentablemente la designación de los asambleístas en el exterior presenta falencias de tipo administrativo y conceptual. Administrativo, por el grado de dispersión de la población en los diferentes países y dentro de los mismos en diferentes ciudades, lo cual implica que al momento de establecer candidatos y jurisdicciones se presenta toda una variedad que el reglamento no logra explicar. Conceptual, porque el establece que la participación debe hacerse por listas y la lista ganadora será la de mayor votación, lo que determina posibilidades totalmente remotas para los pequeños grupos de emigrantes y las opciones de triunfo para los grandes metrópolis, lo que a su vez significa que no se cumplirá el espíritu básico de la democracia que debería garantizar el derecho de participación de todo sector de la población.
Visto desde esta perspectiva, la elección de asambleístas en el exterior se da como una respuesta apresurada a una necesidad pero tendrá que ser corregida en el futuro para que los emigrantes, que es la cuarta parte de la población del Ecuador, se vea adecuadamente representada.
Una vez cumplido el proceso electoral de la designación de los asambleístas, la Asamblea Constituyente iniciará la elaboración de una nueva Constitución. Para este épico trabajo contará con un “borrador” que está siendo redactado por el Consejo Nacional de Universidades y Escuela Politécnicas, CONESUP, que ha recopilado la opinión de varios sectores de la ciudadanía.
El pueblo ecuatoriano está cansado de la política y ya poco cree en ella, pero ahora ha vuelto a tener esperanza de que esta nueva Constitución cambie el sentido de desigualdad social y económica que ha imperado en toda su historia. Particularmente, los emigrantes nos sentimos optimistas de que se dé el cambio y se cumplan las aspiraciones del pueblo de una vida más digna y justa.
Concretamente, los emigrantes esperamos que se respete el derecho a la doble nacionalidad, que el Estado proteja a todo ecuatoriano indocumentado, que se cree un Ministerio del Emigrante, que se cambie el concepto de funcionamiento de los Consulados y que se tenga una representación permanente en la Función Legislativa.
Por: Anabelle Chacon
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