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FECHA PARA RECORDAR
BELGRANO, CONSERVACIÓN DE SUELOS Y desertificación
El 7 de Julio de cada año se celebra el Día Mundial de la Conservación de Suelos, fecha establecida en 1963, en memoria del Dr. Hugh Hammond Bennet, considerado "padre de la conservación del suelo" y jefe del Servicio de Erosión de Suelos de EE.UU., fallecido en 1960.
El día cobra especial significación en momentos que transitamos el AÑO INTERNACIONAL DE LOS DESIERTOS Y LA DESERTIFICACIÓN, establecido por la ONU con el fin de alertar sobre la desertificación que sufre el planeta y generar conciencia sobre la importancia de los suelos, para evitar su degradación creciente a través de usos in sustentables, que potencian los efectos negativos de los procesos naturales.
La degradación de los suelos y su consecuencia última, la desertificación, comienzan por lo general a partir de la deforestación que ha cobrado ribetes homicidas en las últimas décadas.
Entre 1980/95, sólo la industria maderera terminó con 200 millones de hectáreas y en la actualidad, subsisten apenas un 20 % de los bosques originales del Planeta y otro 32 % sobrevive en difíciles condiciones. Nuestro país no ha escapado a la media general, según el 1er. Inventario Forestal de Bosques Nativos, quedan hoy 32 millones de hectáreas de bosques naturales de las 105 millones que teníamos hacia 1914.
La deforestación tiene por objetivos: la obtención de maderas para construcción o producción de pasta de papel y la ampliación de las fronteras agrícolas. Perdida la cubierta forestal y consecuencia de la sobreexplotación con técnicas industriales, monocultivos, maquinaria pesada, riego artificial e incorporación de agroquímicos, los suelos se agotan y pierden fertilidad, tornándose vulnerables a la erosión eólica e hídrica y el desierto avanza. Cuando esto sucede, es casi imposible que la tierra vuelva a recuperar sus condiciones, y aunque se pudiera, conlleva muchas décadas, ya que la regeneración siempre es onerosa y mucho más lenta que el proceso erosivo.
Lejos quedaron las enseñanzas de Belgrano, al que recordábamos días atrás, sobre el deterioro de suelos, que en el informe titulado "Memoria que leyó el Licenciado Don Manuel Belgrano, Abogado de los Reales Consejos, y Secretario por S.M. del Real Consulado de esta Capital, en la sesión de su Junta de Gobierno el 15 de Junio de 1796", decía: "No se debe menos atención a los Montes. Es indispensable poner todo cuidado y hacer, los mayores esfuerzos en poblar la tierra de Árboles, mucho más en las tierras llanas, que son propensas a la sequedad cuando no están defendidas, la sombra de los árboles contribuye mucho para conservar la humedad, los Troncos quebrantan los aires fuertes, y proporcionan mil ventajas al hombre; así es que conocidas en el día en Europa, se premia a todos los que hacen nuevos plantíos, señalando por cada Árbol que se da arraigado un tanto y sin esto, los particulares por su propia utilidad se destinan a este trabajo, además de haberse prescrito leyes por los Gobiernos para un objeto tan útil como este. Tal es en algunos cantones de Alemania que no se puede cortar árbol ninguno por propio que sea para los usos de Carpintería sin antes haber probado que se ha puesto otro en su lugar; añadiendo a esto que ningún habitante de la Campaña puede casarse sin presentar una Certificación de haber comenzado a cultivar un cierto numero de Arboles; también asegura, y me es notorio, que en Vizcaya hay mucho cuidado para que todo Propietario que corte un Árbol ponga en su lugar tres".
"Se podía principiar cercando las Heredades ó posesiones con los mismos Árboles, particularmente las que se destinan para sembrar. Las utilidades que resultan de este método son notorias,.. . Los cercos seguramente contribuyen a la fertilidad del terreno, defienden en mucha parte de los grandes vientos, y hacen que se mantenga algún más tiempo la humedad; siendo de árboles como propongo, pueden franquear leña a los dueños para sus necesidades ...y además con el tiempo podremos tener maderas en abundancia para nuestros edificios y demás usos".
Lamentablemente nada indica que la cosa vaya a cambiar, si nos atenemos a informes como el siguiente: "Un reciente artículo dice que Argentina expandiría su volumen de producción en los próximos 10 años de 84 a 115 millones de toneladas de granos (datos de la Fundación Producir Conservando). Haciendo una operación simple y, teniendo en cuenta las mejoras en la eficiencia productiva de algunos cultivos, esto significa que debería incorporarse al cultivo de granos anualmente una superficie de 620 mil hectáreas, algo así como un cuadrado de aproximadamente de 79Km de lado. ¿Sobre qué superficie del país se produciría esa expansión?(1)
En ese contexto, no extrañan estudios que manifiestan que en la Argentina; "el 75% del territorio nacional está sujeto a procesos erosivos causados por las actividades agroganaderas y forestales". (2)
Si a lo expuesto, le sumamos el modelo "sojadependiente" en franca expansión, sobre todo a partir de la nueva figura estelar en el firmamento productivo, cual es el biodiesel, y el cambio climático en marcha, el cuadro no deja de ser de lo más preocupante y de pronóstico incierto.
Por todo ello entiendo, que aprender del pasado para no repetir viejos y nefastos errores y preservar los suelos a través de la adopción de modos de producción sustentables, se constituyen en las únicas garantías para el desarrollo y la vida futura.
Ref: 1.- Vega, Miguel, PROCESOS DARWINIANOS, En Revista "Nuestro Agro", N° 145, Año 12, Diciembre de 2005, pag. 20.
2.- Diario El Litoral, Medio Ambiente, La desertización avanza, 14 de Agosto de 1999, Santa Fe.
Por: Dr. Ricardo Luis Mascheroni
Docente e Investigador.
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