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Orgullosa de ser Latina!
Tomense un Momento para Reflexionar...
Yo, como muchos de ustedes, tal vez piensan que el haber llegado a un país como Canadá, lleno de oportunidades ha sido el mayor sueño hecho realidad. Cuando llegue aquí, le preguntaba a Dios, por que no pude yo nacer en un lugar como este. Llena de alegría, hace 17 años pensaba que empezar una familia en este hermoso país era 100% mejor que en mi país de origen. Me decía, que bendición, darle a nuestros hijos todo aquello que yo no pude tener de niña. Hoy, reflexionando sobre la vida y ahora ya no colocando tanto mi tierra de origen por debajo, me doy cuenta, cuanto me hubiese gustado brindarle a mis hijos lo que mis padres me brindaron; como es el aprecio por las pequeñas cosas, por lo sencillo que a veces son las más importantes.... Me puedo dar cuenta que pagamos un precio alto al hacernos una vida en un país extranjero...perder nuestra cultura...y por mucho que intentemos y nos esforcemos en no hacerlo, nuestros hijos tienden como es normal de agarrarse de la cultura canadiense, por supuesto, es su mundo, el ambiente donde han crecido y se han desarrollado.
Todo aquello que sale de mí naturalmente; el ser familiar, respetar y añorar una conversación con las personas de la tercera edad, el ser detallista, el ser amiga en las buenas y en las malas, el reírse y gozar con los amigos, en fin la calidez humana que damos la mayoría de los latinos. Todo esto, por mucho que lo intentemos no se lo podemos transmitir a nuestros hijos.
El otro día, mi hijo fue invitado a una fiesta de cumpleaños y me decía lo que su amigo quería de regalo, algo sin sentido...y caro...Esto me hizo transportarme cuando de niña asistíamos a los cumpleaños, mi mama nos envolvía para dar de regalo, unos jabones de baño, una toalla, o unas medias en fin algo útil, practico y ... económico... Como también recuerdo yo recibir cosas parecidas en mi cumpleaños, y con que alegría recuerdo apreciar esos pequeños detalles tan necesarios.
Por todo esto, cada día le agradezco a Dios, el haber nacido donde nací, haber vivido esa niñez sencilla y modesta pero maravillosa, doy gracias por mi tierra Colombia, por mi familia, por la forma como me educaron, por esos amigos del barrio, los vecinos...Para mi eso son recuerdos invaluables y una experiencia que Canadá nunca me podría haber brindado.
Que Dios los Bendiga!!.
Por: Patricia Diaz.
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