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Nuevos atractivos del juego
Artículo publicado el 29 de Marzo 2004
En la última década, el juego y las apuestas han aumentado notoriamente afectando todos los sectores de nuestra comunidad, especialmente aquellos que por razones de tiempo o desesperación económica son los más vulnerables en sucumbir a los enormes atractivos que esta actividad presenta.
Por razones profesionales hemos asistido a reuniones donde se efectúan discusiones abiertas relacionas al bienestar y el futuro de ciertos grupos. Uno de ellos es el sector de nuestros adultos mayores, o simplemente seniors, que es el término comúnmente usado por la mayoría de nuestra gente. Ha sido sorprendente verificar que la cultura tradicional con que los visualizábamos ha cambiado en forma significativa. Se comentaba por ejemplo, que a pesar de que muchos de ellos todavía disfrutan de actividades como el crochet, la cocina, o las cartas (varones), muchos de ellos protestan de que necesitan emprender otras actividades, tales como el ya muy conocido "viaje al casino". Indudablemente de que los promotores de dicha actividad, que administran estos centros de juego y apuestas, desarrollan interesantes estrategias que nada tienen que envidiar a los mejores maestros del mercadeo (marketing). El viaje en bus (astutamente proporcionado por el casino) no dura más de una hora y si añadimos algunos bocadillos para contentar el estómago, nuestros seniors disfrutan de esa sociabilidad latina tan característica mientras gastan algunos escasos dólares en las "traga monedas" u otros sistemas de apuestas.
Nos preguntamos entonces: ¿Dónde reside este enorme atractivo que es capaz de interesar a un sector relativamente desproveído de medios? Indudablemente, que nuestra sociedad en constante evolución, incluyendo todas las edades, necesita de estímulos que puedan hacer la vida más atractiva. Los centros de juegos disfrutan de cierto glamour, disponiendo de excelentes medios para decorar y amueblar sus establecimientos. Por otro lado, existe la necesidad de escapar de rutinas odiosas y sumergirse en un mundo también disfrutado por las estrellas de Hollywood. ¿Quién no quisiera hacer mucho dinero y de una manera fácil y entretenida? Existen además incentivos basados en elementos irracionales como la superstición. "Hoy es mi día" se dicen algunos. "Lo leí en mi horóscopo esta mañana". O, simplemente la creencia de que ciertos números o cábalas abrirán las puertas de esa riqueza material tan añorada. Evidentemente de que en ciertos casos se produce una pérdida del control en relación al juego precipitando, en muchos casos, crisis emocionales y financieras.
El argumento principal en defensa del juego y las apuestas es el que sugiere que estos dineros o ganancias considerables permiten al gobierno disponer de ingresos substanciales para estimular la economía y el turismo, ayudar a los pueblos nativos de la provincia y reconstruir ciertos centros urbanos en decadencia. Al mismo tiempo, el gobierno ha desarrollado un cierto grado de conciencia de que hay sectores de gente que participa en el juego que pueden ser afectados por esta actividad en forma muy negativa.
Se estima de la gran mayoría de la población que apuesta, no presenta mayores problemas y, como lo hacen nuestros seniors, utilizan esta actividad como un medio de entretención y camaradería. Un estudio de 1998 indica que la familia promedio canadiense gasta $1,200 al año en loterías, bingos, pools y otro tipo de apuestas. Sin embargo, existe un 3% al 5% de los jugadores que presentan situaciones problemáticas relacionadas con el juego. Los síntomas son relativamente fáciles de observar: disminución notoria de dinero en la cuenta bancaria, acceso irracional a fondos dedicados a la jubilación, aislamiento en lo que concierne a la familia y amigos, cambio de personalidad, irritabilidad y agresividad y muchos otros que pueden ser detectados por los familiares después de cierto tiempo.
Donde la situación se torna verdaderamente crítica es en un sector de los jugadores que presentan un cuadro patológico o enfermizo que puede acarrear serias consecuencias. Este es un sector del 1% al 2% de este grupo. No cabe duda de que esta gente debe recurrir a profesionales idóneos que pueden ayudar a romper esta dependencia o adicción a través de terapia y consejería.
La agencia COSTI ha estado trabajando con un mandato y apoyo del gobierno de la provincia para investigar y ayudar un número de comunidades étnicas en Toronto, entre ellas la comunidad hispano-latina, a encontrar soluciones e identificar los recursos existentes para contribuir a una mejoría de los afectados.
De manera que, cuando un miembro de nuestra familia, joven o de cierta edad, anuncie participación en cualquiera de los centros de apuestas (Orillia, Windsor, Niagara) tenemos que entender que si la actividad es realizada sanamente y con un control sobre el dinero a gastar, no hay necesidad de preocuparse mayormente. Pero, si por el contrario, se presentan síntomas negativos como los anteriormente descritos, no titubee en llamar a la línea de Ayuda de la Adicción al Juego de Ontario/Ontario Problem Gambling Helpline: 1-888-230-3505. Hay interpretación disponible en más de 140 idiomas y funciona en forma anónima, gratis durante las 24 horas del día.
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Artículo publicado Marzo 29 2004
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